4 DE FEBRERO DE 2003 Alejandra Bogue transgénero, revelación femenina Alejandra Bogue, asumida como transgénero, ya ganó un premio como revelación femenina en Las Criadas, de Jean Genet, y su éxito 2002-2003 se llama La Tesorito, segmento estelar del programa Desde gayola, que transmite Telehit.
|
|
(milenio.com) por Juan Alberto Vázquez.- ¿Alguna ocasión has sido la empleada del mes?
Nunca. No sé en qué radique ser la empleada del mes, como en McDonalds, donde miden a ver quién le trapea más duro o algo así. Todavía no ponen mi foto en la entrada para que sepan que yo sí me fregué. Lo cierto es que soy una empleada muy eficiente y hago mi trabajo con mucho cariño, además de que sí domino las escobas.
¿A qué reino perteneces?
Al reino de Venus.
¿What?
Es un reino en donde hay sensualidad, erotismo y dualidad sexual, reino que, desgraciadamente, muy pocos entienden.
Y que a muchos asusta.
Pero se asustan de algo que no saben, lo que me parece muy contradictorio. En los tiempos mitológicos, seres duales como yo eran diosas; ahora somos la lacra de la colonia Condesa. Por otro lado, mis comadres se esfuerzan mucho en reforzar ese prototipo.
¿De pequeña querías ser actriz y salir en la tele?
No. A mí no me dejaban. A mí me ponían a jugar carritos a “güevo”, lo cual me parecía muy desagradable. Con todo, jugaba a ser artista en mi casa, y en la primera obra de teatro que hice, en sexto de primaria, ya salía vestida de niña.
¿Qué eres exactamente?
Yo soy Alejandra, de entrada. Me siento Alejandra, no hay de otra. ¿Me ves cara de otra cosa?
No, pero, ¿qué había antes de Alejandra?
Antes, nada. En realidad siempre fui ella, y hace 18 años sólo definí mi condición, y ya.
Debió costarte un “güevo” hacerlo. Pues sí. Pero en realidad no lo veo tan escabroso ni tan difícil. Y, bueno, si le vamos a poner un maldito nombre, un calificativo científico, digámoslo de esta forma —¡que güeva!—: soy un transgénero. Porque una cosa es ser travesti, otra es ser transexual, otra cosa es ser transgénero y otra ser homosexual. Son cosas diferentes y, para serte franca, yo lo tengo borrado de mi cabeza, pero resulta que a diario alguien me lo recuerda. Si como actriz no me presento de otra forma es porque no soy de otra forma. Si hubiera escogido ser secretaria, pues sería secretaria.
¿Serías la secretaria del canciller Derbez?
Primero tendría que inscribirme a otro curso de taquimecanografía, porque la verdad es que en la secundaria me tocó de taller y me daba una flojera infinita. Pero si me invita Derbez, cómo no. La verdad me gusta más mi trabajo, pero si me ofrece mejor sueldo...
... te trasladas a Tlatelolco.
No hay problema, el Metro está ahí muy cerca.
¿Qué Presidente crees que haya maltratado a tu gremio?
Todos. Es muy curioso, porque en los sexenios donde gobernaba el PRI —pues desde que tengo uso de razón está el PRI— a una persona con mis condiciones no se le daba trabajo abiertamente, como ahora. Entonces, siempre viví en estos mundos, y creo que por eso todas son putas en la esquina, ya que no se les da la oportunidad de prepararse para ser personas dignas.
Aunque ustedes dicen que no, casi todos coinciden en que Válvula de escape es un programa hecho para la comunidad gay.
Yo no lo veo como una bandera gay. El hecho de que yo, como transgénero, trabaje en un programa, no quiere decir que el programa sea gay.
Ni aunque participe Francis y otros más.
Digo, lo que pasa es que aquí se nota más, pero en otros lados, incluso en la política, hay mucha gente de ambiente. Sólo que ahí no se nota tanto.
Y qué tal si hablamos de los gays en los programas de espectáculos.
¡Uy, bueno! Tantos conductores hay que dicen que no son de ambiente, pero aunque lo nieguen se les nota bastante.
Se ponen corbatita, pero ni así.
Pero se les ven los tacones de fantasía. Se ponen corbata pero traen la pestaña bien enchinada y además critican al mismo gremio. Eso es muy triste porque por eso no avanzamos, por eso no hay un mundo diverso.
¿Y si te llamara Pati Chapoy para que te integraras a su elenco?
Le daría las gracias, porque prefiero quedarme con Horacio. Pero si a él, que es mi hermanito, también le diría que no; claro, en el caso de comentar chismes de espectáculos.
¿No los multan por decir tantas groserías en Válvula de escape?
No lo sé. Mira, yo creo que estamos viviendo en un gobierno de cambio, ¿no? Ah, pues se “chingan” con su cambio. Transparencia, libertad de expresión. Ah, bueno, pues ahí está, eso es, las groserías también. Lo único que yo te puedo decir es que con el cambio me ha ido mejor.
¿Sientes que te hizo justicia la revolución?
Ya me hizo justicia. Y pues, no sé cómo gobierne el actual régimen; el pueblo sabe eso mejor que nadie. Una guía es ver las declaraciones de nuestro Presidente, y pues como que ya lo sabemos todo, ¿no?
¿Quién del gabinetazo te provoca mariposas en el estómago?
¿Quién me gusta? Ay, es que todos son muy feos. Ni un solo guapo.
¿Y de la política en general?
Lo que pasa es que normalmente creemos que en toda actividad seria tiene que haber gente solemne y cuadrada. Y no. Entonces todos tienen ese dogma serio como de matapasiones. Habrá a quien le guste alguien, pero yo a todos los veo como los hombres grises del Momo, de Michael Ende.
¿Qué te parece Pancho Cachondo?
Desinhibidísimo, mira, tiene un cuerpazo; su puesto de diputado lo ha manejado tan bien que ya hasta se retrató en tanga.
Se retrató sin tanga.
¿Se quitó la tanga? Ay, qué guapo. Él podría ser quien me provoque mariposas.
Se me hace que el aspecto afrodisiaco del poder te está subyugando.
No creo en ese poder. A mí no me parece afrodisiaco porque, ¿te imaginas? Ya andaría puteando por todas las Secretarías.
¿Cómo podrían mejorar su sex appeal los políticos?
Pues sencillamente que sean un poco más alegres. Aunque la situación no sea alegre.
Castañeda sí lo era, ¿no?
Pregúntaselo a él.
¿Te gustaría ser amiga de Marta Sahagún?
Fíjate que soy amiga de la segunda primera dama, que es Martita Según.
Imagínate, ir a tomar el té a Los Pinos.
¡Me quedo dormida! Prefiero echarme la siesta en mi casa, aunque, bueno, en su caso, Marta Sahagún debe tener una vida muy interesante por el hecho de ser primera dama, ¿no?
Tomar el té no debe ser tan divertido como criticarla.
Eso es cierto. Por ejemplo, el personaje de La Tesorito, que hago en Desde gayola, no es, como muchos por ahí creen, una burla hacia Laura, quien siempre me ha parecido maravillosa. El personaje es una foto de la diva del pueblo; está inspirado en ese prototipo.
¿Cómo es ese prototipo?
El personaje de La Tesorito es una mujer que ha llegado a donde está gracias al famoso catre power. Y está ahí porque se echó, para comenzar, al patrón. Yo no sé si así lo haya hecho Laura León, lo dudo, sinceramente. Pero más que nada es la mujer del pueblo, que sufrió mucho y que ahora anda hasta de güera. O sea, en una sociedad tan racista como la nuestra andar de güera es muy importante. Te eleva el nivel.
En el camino al éxito de Alejandra Bogue, ¿a cuántos se tuvo que echar?
Alejandra no se ha tenido que tirar a nadie, fíjate. No he manejado mi vida así. Todo lo que he logrado, poco o mucho, ha sido con trabajo. Así ha sido mi vida.
En la obra La Cenicienta eras la madrasta, ¿nunca quisiste ser la princesa?
Me gustaba más ser la madrastra. ¿Crees que quiero ser la güera que friega los pisos nada más? Siempre me gustó salir de patrona, aunque en la vida real sea la criada.
¿Eres tan malvada como la madrastra?
Es pura actuación, porque en la vida real soy buena, buena, buena. Hasta flojera me doy.
¿Eres un ejemplo de qué?
¿De qué? De trabajo, de esfuerzo, de muchas cosas. En mí se ve que sí se puede llegar lejos, si te lo propones. Normalmente los caminos escabrosos no te llevan a nada.
¿Tú te clonarías?
Ay, no. No me clonaría porque ya de por sí no cabemos en el Metro.
¿Cómo te tratan en el Metro?
Divinamente, ¿cómo me van a tratar?, si soy guapísima. Pero, que me falten al respeto o eso, fíjate que no, hasta autógrafos me piden. |
Regresar a la página
anterior
P u b l i c i d a d
9997
|