15 DE AGOSTO DE 2002 En la televisión, la sexualidad desnuda En algunos espacios televisivos, el sexo y el erotismo han sido explotados de manera sensacionalista, como si sexo y erotismo fuesen un problema y no una fuente de placer para el ser humano.
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(El Universal).- La sexualidad y el erotismo se han puesto de moda en la televisión. Lo comprobamos en programas como Big Brothher y ahora en La Academia y Operación Triunfo; también en telenovelas y en los talks shows, donde esos temas son el pan de cada día.
En sus Diálogos en confianza, Canal Once inició una manera distinta de hablar de la sexualidad. Pero una propuesta diferente la presenta desde abril de este año Canal 40, fecha en que lanzó La ciudad con sexo, una relajada, divertida y muy útil serie que tiene muchas virtudes, la más importante es que rompe con el esquema aquel de hablar desde la solemnidad y el alto nicho del especialista, quien siempre parece que todo lo sabe, todo lo hace bien, nada le falla y que, mientras lanza sus rotundos juicios no se permite esbozar ni la más mínima sonrisa.
La ciudad con sexo ha roto con esa solemnidad. El sexólogo Rubén Carbajal, de larga trayectoria en radio y en televisión, es el ideólogo y conductor de ese espacio; sus conocimientos sobre el tema y la manera tan singular de abordarlos le han traído mucha teleaudiencia; de hecho, es el programa de más alto rating de CNI, pues desde hace cuatro meses cada emisión oscila entre los cuatro y cinco puntos. Con duración de media hora, se transmite dos veces a la semana y recibe un promedio de 50 llamadas por día y más de 200 correos electrónicos diarios.
La ciudad con sexo atrae a todo tipo de personas; las preguntas que el público hace al doctor Carbajal revelan, la mayor de las veces, la gran carencia de información acerca del propio comportamiento sexual, los cientos de mitos en torno de la práctica del erotismo individual y entre parejas, las culpas morales que impiden a miles de hombres y mujeres ejercer con libertad el más hermoso de los goces. Carbajal sabe conducir a sus "alumnos" como llama a los espectadores por las ricas sendas de la exploración erótica; habla sin falso pudor de las zonas erógenas en hombres y mujeres, enfrenta el tema del erotismo entre travestis y homosexuales, etcétera.
También llama a las cosas por su nombre y tiene la inteligencia de saber reír de aquellas cosas pícaras o de doble sentido, tan usuales en el lenguaje íntimo amoroso. Por si esto fuera poco, para atraer público, La ciudad con sexo cuenta con el atractivo visual de tres amazonas una rubia, una morena clara y otra negra que muestran sus bien dotados cuerpos y que ojo hablan, ríen, comentan y se divierten con el tema. Esas mujeres no son unas muñecas inflables y mudas; son hermosas y con otra virtud; tienen neuronas en el cerebro.
Todo está muy bien en La ciudad con sexo pero, ¿qué pasa con su comercialización? De nueva cuenta, CNI no sabe cómo atacar esta área y desaprovecha el buen momento que vive la serie; cuando los agentes de ventas despierten de su marasmo, la oportunidad ya no va a estar allí. Diversos laboratorios de productos como el Viagra parecen interesados en anunciarse en ese espacio, pero nada pasa; querer vender con tarifas como las de otras televisoras comerciales sólo llevará al fracaso. Y el problema principal de CNI, que es la falta de liquidez continuará hasta que alguien ¿será Alejandro Burillo?, ¿será DirectTV? venga a salvarla. |
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Editorial
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Una asociación civil constituída para promover el fútbol entre la diversidad sexual, ha recibido apoyos tanto del gobierno federal como local. Ha visibilizado el deporte pero al mismo tiempo ha acumulado acusaciones sobre presuntos malos manejos. [Sigue] |
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