10 DE DICIEMBRE DE 2002 Pupilos de Frida Kahlo mantienen vivo culto a pintora La pintora mexicana Frida Kahlo ha inspirado a admiradores en todo el mundo con su atormentado arte y pasión por el folclore, pero sus más fieles seguidores son un grupo de estudiantes que aún le rinde tributo a través de su propia expresión artística.
|
|
(Reuters) Por Elizabeth Fullerton.- Rondando actualmente los 70 años, los cuatro "Fridos", como se conoce a los pupilos de Kahlo, continúan plasmando temas populares mexicanos inspirados en el culto a la artista, tales como campesinas vendiendo frutas, escenas de la Revolución y de civilizaciones prehispánicas.
La película hollywoodense Frida, que se estrenó en México el mes pasado, revivió el interés en la bohemia pintora y en su esposo, el célebre muralista mexicano Diego Rivera. En los Fridos --tres hombres y una mujer-- despertó nostalgia y crítica.
Con un vistoso peinado adornado con flores y coloridas ropas indígenas, Kahlo, una comunista, revolucionó la forma tradicional de pintar en la escuela de pintura y escultura La Esmeralda, convencida de que el arte no podía enseñarse.
"Bueno chamacos, yo seré dizque su maestra. No soy tal, solamente quiero ser su amiga. Nunca he sido maestra de pintura ni creo que lo seré jamás, pues siempre estoy aprendiendo a pintar", dijo Kahlo a sus estudiantes el primer día de clases, según Guillermo Monroy, uno de los Fridos.
"Si la poca experiencia que tengo como pintora les sirve de algo, ustedes me lo dirán. Conmigo pintarán todo lo que quieran y sientan", dijo a sus asombrados pupilos.
Frida se alejó de las estrictas clases formales y llevó a sus estudiantes a las calles a pintar la "vida real" desde cerca.
"Nos fuimos a la calle, a los mercados, a las fábricas, al campo, a la montaña", dijo Monroy en una reciente exhibición de la obra de los Fridos en la Ciudad de México, donde compartió con Arturo Estrada y Arturo García Bustos los recuerdos de los años de 1943 a 1945 cuando estudiaron con Kahlo.
El cuarto Frido, la artista Fanny Rabel, se encontraba muy enferma y no pudo asistir a la exposición.
Los Fridos se mantuvieron muy cerca de Kahlo hasta la muerte de la pintora en 1954, a los 47 años, y de Rivera, quien falleció en 1957. Ellos han presentado sus obras en todo el mundo pero no de manera colectiva.
"FRIDA" MUY FRIVOLA
En la cinta, la estrella mexicana Salma Hayek interpreta a una afanosa Kahlo que acompañada de tequila se involucra con varios amantes, hombres y mujeres, incluido el exiliado revolucionario ruso León Trotsky, pero cuyo corazón pertenece a Rivera, un mujeriego con quien se casó en dos ocasiones.
Los Fridos dicen haber tenido dificultad para reconocer a la Frida de Hollywood, que no muestra el característico bozo que la artista pintó incluso en sus autorretratos.
En general, Hayek aparece como una mujer fatal cuyas ardientes creencias comunistas pasan a segundo plano, detrás de su vigorosa vida sexual.
"En la película, el ambiente de alegría en la Casa Azul (de Khalo) es una alegría a base de alcohol y sexo, pero nosotros estábamos profundamente alegres de estar construyendo un mundo socialista", dijo Bustos.
Torturada por el dolor durante gran parte de su vida por un accidente a los 18 años, Kahlo dejó de dar clases en la escuela después de varios meses e invitó a los Fridos a pintar en su casa, una vivienda pintada de azul con un espacioso patio.
"Era como entrar en un mundo fantástico, único", dijo Estrada al referirse a la Casa Azul, ahora convertida en el Museo Frida Khalo de Coyoacán, un barrio de artistas en el sur de la capital.
En este edén, Rivera y Kahlo colocaban en ocasiones sus obras junto a las de los Fridos y pedían comentarios constructivos.
Celebridades mexicanas como la diva del cine María Félix y el muralista David Alfaro Siquieros visitaban a Rivera y a Kahlo, quienes llevaron la vanguardia de artistas e intelectuales de izquierda entre las décadas de 1930 y 1950.
Las fiestas en su casa eran frecuentes, pero, por lo general, tenían un propósito político como recaudar fondos para el Partido Comunista Mexicano.
A diferencia de la película "Frida", "las fiestas en la casa eran sumamente alegres y si se tomaba no era para caerse de borrachos... Se cantaba, se bailaba... y la fiesta terminaba sin escándalos", comentó Monroy.
LA EXPRESION MAS PODEROSA
Uno de los primeros trabajos de los Fridos fue decorar la fachada de una pulquería, un sitio donde trabajadores bebían pulque, una bebida alcohólica mexicana elaborada con agave.
Cuando el grupo terminó sus murales, Kahlo ofreció una fiesta en la calle convidando a amigos y transeúntes.
"La Maestra siempre reflejó el optimismo, la vida, el entusiasmo. Se burló del dolor, de la muerte", dijo Bustos.
Kahlo creía fervorosamente en la noción artística de los mexicanos. Bajo su batuta, los Fridos también pintaron los muros de una lavandería y de un albergue para madres solteras.
"Nos decía:'La pintura mural mexicana es el fruto maravilloso de nuestra Revolución de 1910. En el campo artístico es, sin duda alguna, la expresion más poderosa que tenemos en México"', dijo Monroy.
En la exposición en la Ciudad de México, una pintura de Estrada muestra a Khalo rodeada de los Fridos en el patio de la Casa Azul en medio de exótico follaje, animales y estatuas. Una placa de piedra dice: "La pintura no se puede enseñar", firmada por "Frida Khalo".
Los Fridos consideran la versión hollywoodense de Kahlo como superficial y sensasionalista, aunque coinciden en que mantendrá vivo el recuerdo de su maestra y podría dar impulso a la pintura mexicana. |
Regresar a la página
anterior
P u b l i c i d a d
1857
|