1 DE DICIEMBRE DE 2002 Orientación sexual, ¿se nace o se hace? A pesar de que cada vez es más aceptada la diversidad sexual, continúa vigente la creencia de que la homosexualidad se pega, se adquiere o se elige. En algunos países ya se permiten las uniones entre personas del mismo sexo.
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(milenio.com).- Políticos de naciones primermundistas han declarado públicamente su homosexualidad y recientemente en España se permitió que los guardias civiles homosexuales vivieran con su pareja en el cuartel. Sin embargo, estos cambios en el mundo coexisten con la idea de que la homosexualidad es una enfermedad que se puede y debe curar, junto con los mitos y estereotipos asociados tales como la promiscuidad y la pederastia entre otros.
Elección, genética, hormonas o familia
Si bien es posible que algunas personas prueben tener relaciones con individuos de su mismo sexo para demostrarse a sí mismos que son abiertos y que carecen de represiones sexuales, que lo hagan por curiosidad o en situaciones extraordinarias, como convivir solamente con personas del mismo sexo por periodos muy prolongados, la orientación sexual no es precisamente un asunto de elección. No es que al llegar a los 18 años uno tenga que elegir qué tipo de relación quiere establecer, como sucede con algunas dobles nacionalidades, por ejemplo. De hecho, la orientación sexual se ubica como parte de un continuo que puede tener muchos matices, no sólo dos extremos: el homosexual y el heterosexual.
Entonces, si no se elige, ¿a qué se debe?
Se han hecho muchos estudios y existen muchas teorías al respecto, pero ninguna es definitiva ni se aplica a todos los casos. Investigaciones han mostrado que algunos hombres homosexuales tienen estructuras cerebrales como el cuerpo calloso y la comisura anterior, de un tamaño un poco mayor al de los hombres heterosexuales, pero no todos. Se ha pensado que la exposición a cantidades distintas de hormonas durante la gestación podría relacionarse con la diferente orientación sexual, pero no siempre. Podría haber ciertas diferencias genéticas, pero una vez más no se ha probado que sea así en todos los casos y la mayoría de estas averiguaciones se han realizado sólo con hombres por lo que la homosexualidad femenina seguiría siendo una incógnita. También sucede que algunos hombres y mujeres homosexuales vivieron experiencias de abuso sexual en su infancia, sin embargo, ni todas las personas víctimas de abuso se sienten atraídas por personas de su mismo sexo, ni todos los homosexuales han vivido esas experiencias. Y si se debiera a la estructura familiar, a una madre dominante y castrante y un padre ausente, ¿por qué sólo uno de los hijos o hijas es homosexual y no los demás? Asunto complejo.
La parte por el todo
En respuesta a los mitos y estereotipos existentes sobre la homosexualidad, la gente se pregunta con frecuencia si es conveniente tener una persona con esa orientación erótica como parte del equipo de trabajo o si será fuente de conflictos y convertirá a nuevos colegas; o si sus hijos están en peligro al tener un profesor(a) gay o lesbiana. Con frecuencia quienes se enteran que un amigo a quien hasta ese momento se le consideraba heterosexual, no lo es, cambian radicalmente la percepción que tienen de esa persona como si por ese dato hubiera dejado de ser quien conocían y optan por alejarse de él o ella. Curiosamente, en el caso de la homosexualidad juzgamos a la persona completa por su vida íntima y erótica, mientras que tomamos la heterosexualidad como un signo de mayor salud mental.
Ciertamente mucha gente puede incomodarse por el exhibicionismo y extravagancia de algunas personas con orientaciones sexuales distintas, empero, cabría preguntarse si no sería también incómodo un hombre que hace especial alarde de su machismo, de su poder y de sus influencias, o una mujer exageradamente seductora, llamativa e histriónica, independientemente de lo que hagan con su vida íntima.
¿Cómo se es heterosexual?
La revista Nota’n Queer del mes de agosto incluye un test de heterosexualidad que, según mi interpretación, cuestiona justamente esas preguntas que se hacen con frecuencia a las personas con orientaciones sexuales distintas.
Advirtiendo que se necesita sentido del humor y no tomar en serio las preguntas, el cuestionario plantea interrogantes acerca de las causas de la heterosexualidad, si se debe a algo genético heredado o ambas; sobre el momento en que se decidió ser heterosexual y a quién se le reveló en primera instancia; si se es heterosexual por miedo al rechazo por parte de los congéneres o por un miedo neurótico hacia el mismo sexo; si con un buen amante homosexual se podría cambiar la orientación o si el alto índice de divorcios se debe a que las relaciones heterosexuales son muy inestables. Si quienes somos heterosexuales nos hacemos esas preguntas, podrían parecernos absurdas y quizá diríamos “así soy y punto, nunca me lo cuestioné”; sin embargo, son interrogantes a las que se somete con mucha frecuencia a los que no lo son. |
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Editorial
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Una asociación civil constituída para promover el fútbol entre la diversidad sexual, ha recibido apoyos tanto del gobierno federal como local. Ha visibilizado el deporte pero al mismo tiempo ha acumulado acusaciones sobre presuntos malos manejos. [Sigue] |
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