Suscripción:




 


Columnistas

P u b l i c i d a d

Vota
¿Tuviste algún faje o sexo en las instalaciones de tu secundaria o prepa?

P u b l i c i d a dEncuentra al hombre gay de tu vida

Anodis RSS

Add to Google
 
Arte & Cultura Arte & Cultura Arte & Cultura Arte & Cultura Arte & Cultura

3 de noviembre de 2004

El lente con que se mira
Mil nubes acaban con el amor
Iniciemos por mencionar una de las grandes premisas de dicha controversia: el maratónico título que nunca pudo colocarse completo en las marquesinas de nuestras salas cinematográficas, e imagino que en el extranjero tampoco.

Alan Yamil Carranza

“Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor”

Una de las cintas más controvertidas del año es “Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor” del director mexicano Julián Hernández. Esta cinta se estrenó a mediados del mes de Octubre en la Ciudad de México con menos de veinte copias y grandes esfuerzos; sin embargo, no es la primera vez que se proyecta en nuestro país ya que el año pasado estuvo en la Muestra Internacional de cine; en el festival de Guadalajara 2003 y en el Festival Mixs en su séptima edición. Pero, prosigamos con el tema central de este artículo:

¿Por qué ha sido controvertida esta película?

“Mil nubes…” es la historia de Gerardo, un adolescente que durante una semana recorre como un fantasma la Ciudad de México buscando a Bruno, un amante pasajero con el que tuvo un encuentro casi celestial(según la trama), o tratando de encontrar a alguien que le haga entender el trasfondo de la carta que éste le dejo al marcharse. Después de dos días de conocerlo, Gerardo cree estar convencido de amar a Bruno (y además trata de convencernos de ello). Durante su recorrido, Gerardo se encuentra con personajes y circunstancias casi idénticas a las que aparentemente todos hemos vivido en algún momento de nuestra vida.

Iniciemos por mencionar una de las grandes premisas de dicha controversia: el maratónico título que nunca pudo colocarse completo en las marquesinas de nuestras salas cinematográficas, e imagino que en el extranjero tampoco. Julián Hernández no es la primera vez que decide martirizar a los exhibidores con el tamaño del nombre en sus trabajos, por mencionar ejemplos recordemos: “Hubo un tiempo en que los sueños dieron paso a largas noches de insomnio” (México, 1998), “La sonrisa inútil de quien nació para un solo destino” (México, 1997), o “Lenta mirada en torno a la búsqueda de seres afines” (México, 1992), de esta manera nos damos cuenta también de que “Mil nubes…” no es el primer trabajo que realiza Hernández. Es cierto que es su primer largometraje, y el primero de sus trabajos que se distribuye de manera comercial, pero es necesario mencionar lo que muchos espectadores percibimos en su trabajo: no se evidencia la redondez que debiera formarse después de más de diez años de dirección de cine.

Después del título antes mencionado que pretende ser un trozo de poesía de la más elemental, tomemos en cuenta la estructura narrativa de la cinta. Las leyes narrativas de todo texto, (entendamos la obra cinematográfica como una red de significados tratando de proporcionar un mensaje y por tanto una lectura), recomiendan que debe existir un punto en que el clímax narrativo quede enunciado, ya no nos pongamos muy exigentes pidiendo que exista un preámbulo, un desarrollo, nudo y desenlace; no, simplemente tratemos de percibir un punto clave en el que gire la película.

Entendamos también, de alguna manera justificándolo, que el cine posmoderno se caracteriza por romper con estas características narrativas, siempre y cuando el fondo justifique la forma, pero entendamos también o tratemos de entender y percibir el fondo de la obra.

Nubarrones de amor

Partamos pues de la herramienta más elemental del discurso cinematográfico: la imagen. “Mil nubes…” es una cinta en blanco y negro, con algunos planos largos y otros más cortos y dinámicos, algunos fuera de foco en la imagen, diálogos un poco teatrales, exagerados o simplemente abrumadores y avasallantes.

La elección de este tipo de formato en blanco y negro, le da un aire de melancolía, añoranza, e incluso tristeza y fatalidad a la película; algunos aspectos de la fotografía de Diego Arizmendi lucen muy bien en el control de las tonalidades grises de la cinta, pero hay que decir algo que no puede dejarse de lado ¿La cinta tendría la misma esencia si fuera a color? Creo que Julián Hernández eligió muy bien por el blanco y negro, esto le da un aire connotativo de cinta de arte, de trabajo elaborado, con una función altamente estética, mágico o incluso mítico y demás conceptos que puedan llegar a nuestra mente. Sin embargo, Hernández a reconocido que no esta preparado para trabajar la fotografía a color, le parece “sumamente complicado”, y tiene razón, si hubiera filmado “Mil nubes…” a color, seguramente no tendría ningún sentido la cinta. A veces cuando se ve un trabajo en blanco y negro nos preparamos para recibir algo intenso, elaborado, o si no por lo menos con un fondo interesante, lo que pasa con “Mil nubes…” es que nos esforzamos demasiado por encontrarlo, de haber sido a color, no lo habríamos hecho y sería un rotundo fracaso.

En cuanto a los planos mencionados, hay escenas en las que funcionan muy bien pero de ahí a que Arturo Castelán (Organizador del festival Mix y amigo de Julián Hernández) mencione que nos recuerda al italiano Pasolini o al Alemán Fassbinder, considero un exceso de soberbia y escasez de apreciación cinematográfica. No dudo que Hernández tenga influencia de estos CINEASTAS (con mayúsculas), pero de ahí a que deje explícita su influencia, dista demasiado. Aunado a que los fuera de foco o impresión borrosa o nebulosa no quedan justificados ni intencionados, hacen que la imagen en algunos casos parezca de un realizador amateur. Tomemos en cuenta que el problema no solo es en las tomas, recordemos que los cineastas antes mencionados hacen un gran trabajo de montaje y es en lo que recae gran peso de la cinta. El solo proceso de montaje puede hacer que una cinta se convierta en una gran obra de arte.

Hay películas donde la imagen no puede ser tan buena o incluso el montaje es meramente elemental; sin embargo, el peso recae en los diálogos, en un guión literario perfectamente estructurado y no necesariamente escrito por un poeta.
Un buen diálogo debe tener sentido, estructura, entendimiento y sobre todo debe estar abierto a la empatía, que nos podamos sentir identificados. En esta cinta hay ocasiones en que pareciera que los protagonistas no estan hablando entre sí, lo hacen como si pretendieran darnos una cátedra sobre su vida; si éste era el objetivo, en ningún momento queda claro.

Ya mencionamos rápidamente de que trata la obra, Hernández en alguna entrevista admitió que la película es un tanto biográfica. “Tengo una enorme necesidad de hablar sobre mí… y es porque algunas veces no he tenido la capacidad para decirle a la gente con la que he compartido algo, lo que hubiera querido decirles.” Que bien, que mejor manera de hacer arte que el que se hace con las entrañas, con sentimiento real, pero hay que tener cuidado; la labor de un artista que trabaja con las vísceras es fascinante, aunque no siempre tenga un final feliz.

Uno de los principales problemas a los que se encuentran los realizadores es la grandilocuencia, el querer decir tanto en una frase, en un gesto o en una imagen puede resultar en que no se diga nada. Probablemente alguien que no ha visto, ni leído o escuchado algo sobre una cinta como esta y entra a verla, puede salir realmente desconcertado, confundido o incluso menospreciado. Los realizadores debieran pensar un poco en el espectador y en el arte que están creando, el espectador es aquel que finalmente crea un juicio de valor del trabajo y sabe si le gusto o no le gusto; tratar de ser menos egocéntricos y ambiciosos. Si se hace arte para satisfacer deseos muy personales, por lo menos que sean un poco universales.

Es cierto que “Mil nubes…” ha recibido algunos premios y se ha llevado ovaciones de gran parte de la crítica aparentemente especializada, pero seamos sensatos señores, no comamos todo lo que nos dan, dejémonos seducir por las historias, los argumentos y las imágenes, pero siempre con aquel distanciamiento que mencionaba Brech, tratemos de ver la obra tal cual, sin disfraces y sin influencias.

Rápidamente contare que el martes pasado me encontré a un colega antes de entrar a ver una película en un cine de Reforma, comentando “Mil nubes…”, él mencionaba que en efecto, la película no lo había convencido pero que teníamos que apoyar el poco cine mexicano con temática gay que se hace en nuestro país, le decía que estaba completamente de acuerdo con él, pero hay que apoyar el buen cine que se hace en nuestro país, ¿que pasa con Jaime Humberto Hermosillo?, ¿con Arturo Ripstein?, ahí si hay buen cine mexicano y además con temática gay. En fin, sigamos disfrutando del atole con el dedo al que nos tienen acostumbrados muchos de nuestros realizadores mexicanos y también extranjeros.

La mala educación de Julián Hernández

Quiero aprovechar este espacio para mencionar una nota que circuló por Notimex el 25 de septiembre de este año. Julián Hernández mencionó que el reciente film de Pedro Almodóvar es “verdaderamente malo”. Cada quien tiene su apreciación y una lectura diferente de las obras cinematográficas, esto es una de las posibilidades más valiosas que nos permite el discurso cinematográfico. Sin embargo, considero que la aportación de “La mala educación” (Pedro Almodóvar, 2004) no recae en crear una imagen del homosexual, ni una revancha con el clero, ni demás temas circunstanciales que rodean la cinta, lo interesante de la película es la madurez que refleja Almodóvar como cineasta en el juego narrativo y argumentativo en el que no solo caen los protagonistas de su film, sino el espectador real de la obra. Recae en la contemplación de la imagen creada en colaboración con el fotógrafo José Luis Alcaine, en el sonido, en la puesta en escena, actuaciones, etc.

A estas alturas de la historia, sabemos que los medios de comunicación tienen gran responsabilidad en la creación del imaginario social en el que nos desenvolvemos; el argumento de “La mala educación” se habría podido llevar a cabo con una historia heterosexual, por que lo repito, el hecho de la homosexualidad en la estructura de la obra es meramente circunstancial. Lo que se observa es el acoso, el abuso, la traición, el amor, la compasión, los sentimientos humanos y universales que todos hemos sentido en algún momento simplemente por que estamos vivos. Cabe preguntarnos: ¿Qué pasaría si los protagonistas de “Mil nubes…” fueran heterosexuales?, seria el mismo resultado. Es cuestión de fondo y no de forma.

Julián Hernández menciona –citando a Notimex- que la cinta de Almodóvar “ofende de manera grotesca a los homosexuales, carece de creatividad, aburrida y autocompasiva”. Considero que esto es producto de apreciaciones muy personales, no creo que Hernández sea el más indicado para hacer este tipo de comentarios. Señor Hernández: lo invito a ver de manera crítica y objetiva un film que se llama “Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor”, con la misma mirada crítica con la que estudio “La mala ecuación”. Dicen que la mejor crítica que se puede hacer es la propia. “Los cineastas no lo asumen con responsabilidad ni respeto. No valoran que los gays SON individuos que piensan, siempre los ponen como frívolos, bobos o tontos", subrayó. (Las mayúsculas y negritas son mías).

Usted tampoco nos subestime señor Hernández, mucha de la gente que asistimos a ver cine tenemos la capacidad para saber cuando se nos esta estereotipando, se hace burla o simplemente se nos ignora en algún momento o circunstancia. En ningún momento Almodóvar estereotipa a los homosexuales como usted lo menciona, basta ver la riqueza y diversidad de personajes que el cineasta español ha creado a lo largo de quince largometrajes. En fin, este seria tema para otro artículo además de que considero que entre ambas películas y entre ambos creadores no existe punto de comparación simplemente es un comentario a la nota antes mencionada. En ningún momento trato de atacar ni defender, simplemente considero que hay que argumentar nuestros puntos de vista.

A manera de conclusión

Ya para terminar me interesa mencionar lo siguiente, recordemos que el tema central de este espacio es mi punto de vista sobre la cinta “Mil nubes…” y pido una disculpa si me desvié en algún momento del tema.

Resumiendo el porqué de mis opiniones sobre la cinta de la que hablamos son las siguientes:

La historia es vacía, refleja que el guión no esta bien estructurado y hay poca anécdota en el trabajo, lo que vimos lo habríamos podido contemplar en 30 minutos de proyección quitando todas las nubes que agobian la historia.

Las “moralejas”, discursos o pedazos de poesía inmersos en los diálogos, son elementos dramáticos que bien utilizados son valiosos, sobre todo en el melodrama. En esta historia se abusa de ellos a un grado tal, que es notoria la manipulación de los autores en busca de un determinado efecto.

La imagen en ocasiones es interesante, seguramente debido al trabajo de Diego Arizmendi.

En fin. Imposible hacer interesante algo que de fondo y origen no lo es.

Regresar a la página anterior

P u b l i c i d a d
2412

Mil nubes de paz cercan el cielo...

 Galería de fotos

P u b l i c i d a d


Del mismo autor:

Redoblaran esfuerzos para combate del VIH/Sida en Vallarta

Jalisco: retira juez custodia de menor a mujer transexual

Exitoso concierto del Coro de Hombres Gay en Vallarta

Se une Guadalajara a la lucha contra el SIDA

Sentencian en Jalisco a pederasta estadounidense

Artículos relacionados:

Presentan en el lunario filmes de temática gay

Se impregna Guadalajara de amor gay con “El cielo dividido”

Llega El Cielo Dividido al interior de la República Mexicana

El cielo dividido, la aventura gay del cine mexicano

El cielo dividido: un mundo frágil como pompa de jabón

 
Imprimir artículo Imprimir artículo | Enviar por e-mail Enviar por e-mail

* Anodis Ticker :: Sólo para usuarios Telcel. Costo por mensaje 3.5 pesos IVA incluido. Telcel no es responsable del contenido ni de la publicidad. Aplica IVA 10% en ciudades fronterizas. Atención a Clientes: 01800 00 64235 o en soporte@micel.com. Responsable del servicio Grupo Bakke.

Secciones :: Principal | Sociedad & Política | Arte & Cultura | Salud & VIH | Espectáculos | Vida & Estilos | Sala de Prensa
Suplementos :: zonalesbica.com | electropink.com | opcionbi.com :: Multimedia :: Fotogalerías | Anodis Radio | Podcast Five

Los hechos no dejan de existir sólo porque sean ignorados :: Quiénes somos | Publicidad | Escríbenos | Código de Ética A
© Anodis.com :: Querétaro 172-6, Col.Roma. México D.F. C.P. 06700 Tel. +52 (55) 5564 4338

Estadisticas Gratis