12 DE SEPTIEMBRE DE 2004
Machismo: represión de la homosexualidad
Stella T. Clark del CSU San Marcos define al machismo “como una parte integral de un sistema cultural tradicional que hace claras distinciones entre los sexos” pero ¿Qué sucede cuando se establece una relación de este machismo con negaciones homosexuales?

Redacción Anodis



Bookmark and Share

Muchos psicólogos coinciden en que las actitudes machistas responden básicamente a la autonegación de una realidad, ésta puede ser desde una insatisfacción profesional o emocional hasta sexual. En el caso de ésta última puede suceder que las actitudes machistas estén siendo provocadas por una auto censura de ciertos impulsos como puede ser la atracción por el mismo sexo. Actualmente se ha examinado el fenómeno de la homofobia y sus causas y se ha determinado que un gran número de homófobicos tienen miedo a si mismos; a sus impulsos, es por eso que en la medida en que ven en otro sus temores, tratan de destruirlo.

El factor temor es determinante para que se desarrollen cualquiera de las actitudes antes mencionadas, es decir, el miedo a convertirse en lo que se odia lleva a que se adopten ciertas actitudes que en general pretenden la negación de un yo que no es cómodo para la sociedad en general.

En cuanto a las experiencias homosexuales de algunos hombres heterosexuales, responden principalmente a una actitud machista; “me cogí a un maricón”; es como refrendar la hombría y la superioridad, sobre todo porque socialmente es aceptado que un hombre sin actitudes femeninas pueda tener un encuentro sexual con un gay sin correr el riesgo de ser calificado como tal. Estos individuos no se reconocen a sí mismos como homosexuales puesto que se sienten muy masculinos, asimismo son capaces de casarse y construir una familia pero con la ventaja de poder “salirse” y tener relaciones esporádicas con otros hombres.

Los homosexuales del medio rural

El fenómeno es más grande de lo que pensamos, en México según la ONU el 26% de la población vive en zonas rurales, y es en ese ámbito donde la interacción de homosexuales y heterosexuales se torna más interesante, la razón es que debido a la poca apertura respecto al tema, las relaciones tienden a ser privadas y ocultas, por tanto los homosexuales no presentan ningún rasgo visible de su preferencia sexual frente a otras personas, en ocasiones su sexualidad sólo se sabe cuando ellos mismos la confiesan o simplemente nunca llega a saberse.

Tal es el caso del ranchero que en múltiples ocasiones tiene aventuras sexuales con otros hombres sin que esto sea tomado como un acto homosexual, muy por el contrario, parece ser que el tener sexo con un afeminado reafirma la hombría. Otro caso interesante que sucede sobre todo en el norte del país es el de los migrantes, que de pronto al verse fuera de su entorno y con una completa libertad para expresar su sexualidad donde no se es conocido por nadie, dan rienda suelta y no es extraño ver a dos hombres de botas, mezclilla y tejana besándose o bailando el azerejé en algún bar gay de California, Houston o Colorado.

El fút-bol nos une

Roger Lancaster, en un estudio del hombre nicaragüense dice que “el machismo es resistente porque constituye no una simple forma de ‘conciencia’ ni una ideología en el significado clásico del concepto, pero si un campo de relaciones productivas” (Gutmann, p. 222)

Cuando un grupo de hombres se reúnen a comentar u observar un partido de fut-bol, se crean lazos de amistad que son fuertes y en muchas ocasiones duraderos, con esto no se afirma que los fanáticos de este deporte sean homosexuales reprimidos, pero si que dentro de este grupo existen personas que huyen de su realidad, debido a esto nunca falta el chiste para burlarse del mariquita o el sarcástico comentario del miembro del grupo que aún es soltero.

Dentro de este ambiente hay hombres que exageran sus conductas masculinas, llegando incluso a ser “hipermasculinos” para ocultar la ansiedad que produce el temer caer presa de sus impulsos. Otros tantos se esconden bajo la imagen del mujeriego, del Don Juan, cuando en realidad en muchas ocasiones lo único que se está realizando es el cambio de sexo del / la amante, es decir, se habla de ella cuando en realidad es él.

Otro factor por el cual es necesario mantener oculta la homosexualidad y adoptar actitudes machistas radica en la necesidad de mantener el respeto y la imagen ante los demás. Por demás es sabido que para los mexicanos, el asociar a un hombre con actitudes femeninas es una forma de perder dicho respeto y convertirse en objeto del escarnio general.

El machismo en la pareja

Cuando una pareja de miembros del mismo sexo decide empezar una vida juntos, la dinámica de compartir un espacio y un tiempo más amplio puede resultar desconcertante y en ciertos casos malencaminada. A diferencia de las parejas heterosexuales donde los roles han sido definidos ya y en donde las rutinas y tareas tienen un destinatario determinado, las parejas gays no cuentan con una guía vivencial que ayude en la definición de las personalidades, en este sentido, se cae frecuentemente en el error de imitar los roles de esposa-esposo, durante el cual uno de los dos toma el papel dominante, el proveedor y el responsable, mientras que el otro se vuelve receptor; el dominado.

Esta cuestión no tiene que ver en ningún aspecto con el rol sexual de pasivo-activo, sino que es una cuestión que debe de analizarse a parte, porque se puede además de caer en el error de etiquetar (lo que la comunidad LGBT no acepta tan fácilmente pues significa separar del todo) y de que el dominante se convierta en el macho y entre en los peligros que aquejan a una relación heterosexual tales como la infidelidad.

Es importante que cada pareja haga una autoevaluación de la manera en que llevan su vida en pareja y se trate en lo más posible de alejarse del estereotipo heterosexual; un balance en tareas y responsabilidades, así como la igualdad de compromisos es la mejor manera de tener una vida en pareja sana, sin riesgos del machismo homosexual.

Las personalidades del miedo

Se ha dicho ya que existen formas en que un homosexual que tiene miedo a aceptarse a sí mismo tiende a adoptar actitudes que en muchas ocasiones lo delatan por la exageración misma. Una de esas figuras delicada y espinosa por si misma es la figura del sacerdote, el cual es regularmente calificado como “no hombre” por el hecho de vestir “faldas”, y es totalmente cierto que muchos jóvenes eligen el sacerdocio para conservar una imagen que de otra manera no lograrían mantener, pero no es el único caso, el soldado o militar, el alcohólico y hasta el drogadicto pueden haber sido empujados por una auto represión de su homosexualidad.

“El alcohólico es neurótico, incapaz de relacionarse adecuadamente con los demás, sexual y emocionalmente inmaduro y tendiente al aislamiento” (Velasco, 1995) Precisamente esta inmadurez sexual puede ser el resultado de una no adaptación a las preferencias sexuales, y aunque son múltiples los factores que provocan la adicción al alcohol o a las drogas también es cierto que es una forma de demostrar hombría y de quedar fuera de las posibilidades de ser calificado como gay.

Podemos identificar en el alcohólico un sentimiento de frustración, de inseguridad y un vacío el cual es dominado o al menos mermado con la ingesta de alcohol. Además, muchas de las aventuras homosexuales de supuestos heterosexuales (también llamados hetero-homos) se dan bajo la influencia de bebidas embriagantes.

La máscara de la seguridad

En definitiva, el adoptar ciertas personalidades que pueden no ser relacionadas con conductas homosexuales responde a la necesidad de una seguridad personal, que puede tener ligas con un desarrollo profesional o social, por lo tanto no son reprobables, lo que es necesario condenar son los actos homofóbicos que se llegan a cometer cuando éstas personalidades se llevan al límite, al parecer es cuando el individuo se siente más vulnerable a ceder a lo que siempre ha temido; su interés por miembros de su mismo sexo... es el miedo a sí mismo.

Dentro de la sociedad “machista” en la que vivimos, podemos observar que los campos de acción del homosexual no están limitados a las estéticas o a los salones de moda, sino que, como es bien conocido, en el lugar más buga es bastante probable encontrar un miembro de la comunidad jugando a ser “normal”.

Regresar a la página anterior


P u b l i c i d a d
2530



P u b l i c i d a d


Editorial

La idea no es novedosa, se ha esbozado desde tiempo atrás, pero es la propia diversidad de un movimiento social plural y, en ocasiones, contradictorio, que ha hecho imposible una Federación de corte nacional. [Sigue]

P u b l i c i d a d

Encuentra amigos



Sondeo

¿La diversidad sexual será un factor que defina las próximas elecciones en México?
Sí, el voto rosa sí existe
No, la población LGBTI no es importante para los partidos políticos
No sé, ni me interesa


Anodis RSS Add to Google Bookmark and Share  
Secciones :: Principal | Sociedad & Política | Arte & Cultura | Salud & VIH | Espectáculos | Vida & Estilos | Sala de Prensa
Multimedia :: Fotogalerías | Anodis Radio | Podcast Five

© Anodis.com :: Los hechos no dejan de existir sólo porque sean ignorados :: Quiénes somos | Publicidad | Escríbenos | Código de Ética A