6 DE JULIO DE 2004
Cuartos Oscuros
La realidad en el Distrito Federal sobre los dark rooms. Antecedentes, riesgos y testimonios orales. Visión sin pudores o mitos sobre el submundo del placer sexual

Redacción Anodis

Ragap



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En estos lugares, no hay nombres y la exposición es total.

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Un joven salió de aquél cuarto oscuro, se limpió el sudor de la frente con la mano, está empapado, ligeramente despeinado, se abrocha el botón del pantalón y baja la mirada pues aún siente las miradas sobre él. Hacía ya media hora que estaba adentro de la habitación, entre olores sexuales y gemidos masculinos; allí en donde no importa el físico o la posición económica, donde la adrenalina la causa el sentir la posesión inerme y el placer de ser explorado por una piel extraña.

Todo es clandestino allí, no hay nombres, tampoco prejuicios, es la exposición total. La incomprensión no tienen cabida en esos lugares, mucho menos la intolerancia o la falta de respeto, simplemente se es sin temor; y sin pudor se liberan a los animales sexuales. Por eso hay jaulas y pequeños espacios para dos personas, también columpios de cuero que son utilizados para tener sexo anal; hay cuerdas y cruces de madera del tamaño de un hombre promedio para recrear una sesión de tortura placentera de sado.

Los cuartos oscuros tienen su origen en los tiempos de la persecución de homosexuales por parte de regímenes autoritarios, familias enteras y psiquiatras que al ubicar características en hombre y mujeres que hacía notar su condición sexual, eran descalificados, torturados, asesinados e incluso recluidos en instituciones psiquiátricas; en Alemania se dieron cuenta de los primeros lugares “clandestinos” dedicados al disfrute de grupos de hombres que tenían sexo con otros hombres: los Lounge rooms y que proliferaron específicamente en el nazismo; así también en Rusia se les conoció a estos lugares ocultos como Molly houses; sólo ahí podían expresarse libremente y sin tabúes.

En México el fenómeno de los cuartos oscuros nace en los años sesenta, cuando la comunidad gay y la sociedad entera receptiva a nueva información sobre los nuevos estilos de vida en Europa y Estados Unidos comienza a adoptar modelos de comportamiento distintivos de las grandes metrópolis. Así, los grupos gay en la ciudad se conformaban principalmente de jóvenes adinerados y cultos, que convirtieron pronto a la Zona Rosa en su lugar preferido de reunión.

Vicente Leñero bien lo escribió “la Zona Rosa es un perfume barato en un envase caro” pues fue diseñada cual copia de la arquitectura francesa en ella las elites artísticas y de la vida social mexicana se daban cita; en los cafés y en las plazas. Incluso daba apariencia de ser una pequeña ciudad en donde la pobreza y las imperfecciones de cualquier tipo eran olvidadas.

Los veteranos homosexuales que vivieron esta época recuerdan como el ligue se concretaba en ese sitio. Todo se trataba de un recorrido casi rutinario los viernes y los fines de semana, ir al Samborns de Niza y después recorrer las calles en busca de miradas que en ese tiempo bastaban para identificarse unos a otros. A esto le seguía la reunión en alguna casa privada en donde el alcohol y el humo del tabaco eran los anfitriones para después entregarse al fuego de la discusión de temas en boga y la orgía durante toda la noche. No había de que preocuparse, lo más peligroso era contraer una gonorrea totalmente curable o ladillas.

Ahora los cuartos oscuros son locales perdidos entre las calles, que en ocasiones toman forma de bares, en otras de discotecas y saunas. Si se asiste es preciso vencer el temor a ser descubierto por algún conocido o familiar que podría aparecerse entre las paredes, tomando cerveza o teniendo una sesión de sexo oral con otro. Y lo más básico de todo, ir protegido con preservativos los cuales disminuyen el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual porque según instituciones de salud, los dark room pueden llegar a ser un foco de infección fuerte, si se considera que la mayoría de los clientes no usan el condón en sus encuentros carnales. Y teniendo en cuenta que si alguien con VIH entra y mantiene contacto sexual con otra persona, todo se puede convertir en una cadena de contagio y todo en una misma noche.

Se pueden encontrar en cualquier parte de la ciudad de México, sobre Paseo de la Reforma en la colonia Cuauhtémoc, en la colonia Roma norte, Insurgentes sur, Viaducto Miguel Alemán, y en la Zona Rosa en calles como Berna y Hamburgo, entre otros. Siempre hay un vigilante en la entrada y si no lo hay se toca a la puerta; dan la apariencia de ser bares comunes con mesa de billar, mesas, sillas y velas; cuadros de torsos masculinos desnudos; una barra y el disk jockey. La accón generalmente está al subir las escaleras. Cuartos y más cuartos aveces solo hay uno, pero con más gente. Puede ser aterrador el imaginarse dentro de una multitud llena de deseo sexual, que toca y susurra, que pierde el pudor y rasguña. Ojos encarnados en un infierno literario en el cual la repulsión no existe y todos son furias desnudas y perfectas corriendo a través de lo que se supone está abajo del Olimpo. El mundo terrenal y un bosque.

Y si de bosque hablamos, en ellos también se llevan a cabo estas prácticas, los policías y vigilantes se han cansado ya de detener a persona y de procesarlas por “conductas inmorales”, pero todo hace suponer que el temor a ser sorprendido es un disparador para que muchos hombres sigan convirtiendo el aire en sangre y la hierba en carne en objetos de su éxtasis. Alonso Sánchez Bauté autor colombiano, en su libro “Al diablo la maldita primavera” (relato de un drag queen), describe estos puntos de encuentro a luz del día o de noche, de manera cruda, como un amigo del personaje principal, es brutalmente violado por policías que se dedicaban a detener a los hombres que frecuentaban ese lugar; aunque suene descabellado casos así se han reportado en los que el riesgo de ser víctima de violencia sexual en lugares abiertos a manos de personas homofóbicas e incluso autoridades llegan a causar lesiones graves y la muerte de hombres gay. En la ciudad encuentros casuales de este tipo se llevan a cabo en la Alameda del Sur, en la Alameda central e incluso en un área de bosque entre el frontón cerrado y la facultad de contaduría en Ciudad Universitaria.

Sin duda, la existencia de establecimientos o zonas así habla de una gran exclusión por parte de la sociedad hacia el colectivo homosexual; de alguna manera, con los años, se ha ido deformando más la imagen del gay, en los medios y por lo que se escucha entre la gente. Una concepción equivocada de lo que realmente es y siente un homosexual no podrá ser definida por las personas que son ajenas a él. Ya que la historia, las costumbres, ideologías e incluso los cambios políticos no han golpeado el estilo de vida heterosexual, sino el que es diferente: el gay; desde que los fanatismos socioculturales y religiosos hicieron mella en la libertad de expresión en el mundo pero ahora más que nunca en los países en vías de desarrollo, en donde no se han hecho modificaciones legislativas en las que se permitan las uniones de parejas homosexuales o al menos se establezca un reconocimiento a sus derechos civiles y humanos.

Pero también hay que hablar de que los guettos gay en la ciudad de México se han reforzado también por la misma comunidad en donde incluso, a locales como antros y bares les es prohibida la entrada a las mujeres, misma que también pelean un espacio sólido dentro de la comunidad homosexual y que abarrotan los sitios en donde el acceso es libre para ellas, sus parejas y la diversidad dentro del ambiente.

Muy lejos del Living y el Box, antros de la ciudad famosos por ser los antros gay más reconocidos y a los que acuden las celebridades y los chavos con mucha pose; se encuentra el lado oscuro de la fiesta, que permanece silencioso a la hora de cobijar dos cuerpos desnudos forcejeando mientras hacen el sexo pero que de igual manera son musicalizados por música psyco electrónica o sonidos tribales, y también con beats de vanguardia, música europea y dance cachondo como es el caso de la Estación, lugar concurrido los lunes en donde el cover es de 20 pesos. Gente de distintos estratos económicos se da cita y pierden la cordura al pisar las escaleras de hierro, beben y fuman, se drogan algunos y otros miran porno en teles a color. El que esté hartó d e eso podrá esperar a los tres strippers de la noche que después de tres minutos quedarán totalmente desnudos.

Entre semana ya cobrarán 50 pesos, a diferencia de casas más grandes acondicionadas para el mismo asunto como el Fuck! Cuya entrada vale 70 pesos, ambientado por música vernácula y de banda: Intocable, Juan Gabriel, Pedrito Fernández y Rocío Durcal. Como si fuera una vecindad con ventanas que quedan frontales con otras y en donde los rostros que buscan calor y compañía permanecen quietos, expectantes con remordimientos, algún temor y mucha soledad. Allí hace calor, mucho calor.

En los saunas establecidos como Spacio, es usual encontrar a fisicoculturistas, porque hay gimnasio, regaderas y sauna bar, sala de video y cuartos; quizás la aventura allí sea más directa pues lo único que se necesita es una toalla y el condón.

La proliferación de los cuartos oscuros también es un problema de salud social, pues a lo único a lo que van los hombres es a tener sexo con otros hombres y puede ser que sin protección. Conasida reporta un aumento de casos en los que personas han contraído enfermedades como clamidia, sífilis y herpes en lugares de ese tipo puede haber señales de insalubridad y falta de precaución por parte de los mismo clientes. Quienes a pesar de ver que la protección la proporciona el mismo establecimiento no la usan o desconfían del que la quiere usar. Y todo esto parte de la desinformación, de la falta de compromiso del gobierno y la secretaría correspondiente, las campañas no son efectivas y no llegan a donde tienen que causar impacto.

En otros lugares del mundo como Inglaterra, una nueva generación de jóvenes homosexuales llega a los cuartos oscuros específicamente para contraer el sida (caso extremo), para sentirse pertenecientes a una misma ideología y subcultura que lamentablemente es resultado de la deformación de valores con respecto al respeto que se tiene que tener por la vida propia y la de los demás. En México no se ha llegado a ese punto pero analistas preveen que en loa próxima década el panorama será similar al de Africa con relación a la explosión de VIH entre la población de jóvenes.

En Estados Unidos esto es una práctica usual y en los clubes nocturnos es indispensable la existencia del baño o la habitación en donde los chavos pueden tener sexo, y que se retrata incluso en series y películas. Algo que se ha convertido también en un ritual en México en estos antros es el uso de drogas como la mariguana, la cocaína, los chochos y particularmente los poppers que son un narcótico inhalable el cual potencializa las sensaciones placenteras durante el acto sexual, erotiza y causa excitación desbordada, esta está en los límites de la legalidad y puede encontrarse en sex shops o clubes es peligroso y cuesta alrededor de 200 y 500 pesos.

Cuando alguien se arriesga a entrar al cuarto oscuro es porque tiene valor y está plenamente consciente del riesgo que esto conlleva o se encuentra hipnotizado absolutamente por el deseo que nada más le importa. Y ahí, en lo que no se ve, se puede encontrar con distintos tipos de hombres desde el chacal, hasta la diva, el chavo con cara de niño y cuerpo de hombre y el hombre maduro; el modelo más hermoso de facha extranjera o el señor jorobado, panzón y feo que atiende la taquería.

Dentro de esta mezcla heterogénea; los que han asistido a lugares leather como El Harem, La Casita 1 y 2, los Baños Obregón, y The Homme Friend’s entre otros, identifican roles que infaliblemente se presentan una vez allá adentro: El que curiosea y toca, pero no se atreve a más, y termina alejándose; el que mete mano a todo el que encuentra y que después es objeto del terror de todos; el voyeurista, que se espera varios minutos para decidirse a ir más allá, y que puede seguir o no a la hora de hacerlo; el animal depredador, que se deshinibe, sabe como y logra su objetivo; el prisionero, que cuando se encuentra entre varios no puede escapar pero que huye a la primera oportunidad; el aprovechado que participa en todos los actos pero nunca protagoniza uno; y el pasivo que solo se entrega si el otro toma la iniciativa.

Los jóvenes son los que pueden cambiar cualquier estructura o moldearla para el bienestar común de los grupos a los que pertenezcan, pero esto a través de propuestas y proyectos o de campañas de información y concientización. Más allá de considerarse open minded, se debe exigir más que tolerancia, respeto, pues las personas homosexuales no se están asumiendo como inferiores para pedir ser toleradas. Se está hablando hoy en día de una igualdad en los géneros y en el trato a la diversidad de posturas y formas de vida, es eso, y ahí se centra todo, el respeto al derecho del otro por más diferente que este sea del resto de la gente. De igual forma es necesario el apoyo de las instituciones, el gobierno, y la familia. Pues las posturas cerradas no están llevando a ninguna vertiente, sólo al estancamiento cultural.

Los cuartos oscuros, ahora permanecen como escapes y redentores del deseo que se contiene y no puede escapar debido al ritmo estresante y inquisidor en el que se vive constantemente en una ciudad aún dominada por machismo, estereotipos y desinformación. En estas sombras quizás se juega con la vida y la muerte, pero al que asiste eso no le interesa, llega a convertir sus fantasías en realidad, a vivir sus sueños, a portarse mal, a ser rebelde; explota sus sentidos y los intensifica en orgasmos y gemidos y sonidos. Al encuentro furtivo con otro no se va a buscar el amor, si no la satisfacción y el sustituto al la soledad. Es triste pero es algo que sucede justo en este instante.

Alguien entró a la oscuridad se abrió la camisa, se bajó el zipper de pantalón y se dejó abordar por otro cuerpo caliente, por sus muslos, su abdomen marcado y su rostro de ángel. Después de eso, la consumación del vacío con en el mismo infierno, de lo incierto con el eco entre cuatro paredes.

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OAX
23 de noviembre de 2011


MUY BUENA NOTA! SALUDOS

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MIGUEL
25 de julio de 2011


me gustaria saber de algun lugar con cuarto obscuro vigente hoy dia y donde acepten a personas de mas de 40 años gracias

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DADDIE
25 de marzo de 2011


Hola pues buena informacion,aunque demaciado intensa, muy interesante, francamente va de todo tipo de personas y de todo tipo de clases sociales,soy de Morelia y bueno he ido a varios lugares, solo es vivir plenamente tu sexualidad,aunque la mayoria son casados con hijos y con familia gente que reprime su sexualidad precisamente por la falta de tolerancia!. Pero francamente mjuy placenteros

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ROGER
20 de octubre de 2010


wow que buena nota sobre todo para los que todavia teniamos algunas dudas sobre esta practica,todo es aceptable solo hay que tener siempre precaucion pues yo no me atreveria soy mas romantico y pudoroso. saludos

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CARLOS VARGAS
8 de octubre de 2009


muy buena nota felicidades .. faltaron vas baños de bapor como el san juan, los finisterre,y el sodome

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