14 DE MARZO DE 2004 Nuevos códigos de seducción por Internet Cada vez más gente recurre a sitios especializados en contactos para encontrar pareja. Cómo funciona el sistema. Estrategias, temores y fiascos
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 Amor por la red
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(clarín.com) Gabriel Giubellino.- Prejuicios, afuera: ni las relaciones son "virtuales" ni el medio es frío o impone distancia. Miles de personas de carne y hueso se conectan a diario en portales y sitios especializados en contactos y demuestran que un simple intercambio de mensajes vía Internet puede estremecer.
De la misma manera que en otros años se esperaba con ansiedad el ring del teléfono, ellos/as pueden estar pendientes de la casilla "mensajes recibidos" . Pero este modo de relacionarse tiene sus códigos, sus leyes no escritas.
El nick. Todo comienza con el apodo (o nick en el lenguage de la red). La forma en que uno se define puede ser decisiva. Los hay desde neutrales nombres de pila hasta insinuantes y explícitos. "Yo tengo dos nicks", confiesa Romina, usuaria de , en declaraciones obtenidas, como todas las de esta nota, por correo electrónico. "Uno es muy tranquilo, muy normal. El otro es muy zafado, algo del tipo 'devorameya'. Bueno, en tres meses, a la persona 'tranquila' le escribieron 150 tipos; a la otra, 1.200. ¿Te sirve para entender cómo es esto?".
Los datos personales. Sitios como Terra sólo permiten definirse como hombre o mujer; otros abren el abanico a otras identidades: travestis, parejas de hombres o mujeres, grupo... para todos los gustos. También, de acuerdo al sitio, se encontrarán distintas categorías para autodefinirse. Pueden tener la opción para indicar detalles como color de ojos, altura, educación, profesión, etc. Incluso hay servicios pagos, de buen despliegue en Estados Unidos, donde los filtros y las combinaciones son de tal magnitud que terminan funcionando como agencias (ver "Yo filtré...").
La descripción de sí mismo. Mónica, una usuaria de estos servicios, dice: "Sé bien que las reglas de las relaciones por Internet dictan una norma que la mayoría sigue: nunca permitir que los otros te conozcan realmente como sos". Regla que ella no sigue. "Lo que ves en mi perfil es lo que soy y lo que busco".
Lo dicho para el nick vale para esta etapa. Para los que no saben qué decir, sitios como dan "ideas para empezar". No son muy desarrolladas, por cierto, sino del tipo: "Soy (no muy/ muy) experto en relaciones. He tenido (número) relaciones a largo plazo". Otras fórmulas surgen de la lectura de perfiles. Algunas clásicas son: "Quiero cumplir mis fantasías y hacértelas cumplir", o el más moderado "con el tiempo se verá qué es lo que pasa".
La tecnología juega un gran papel en el desarrollo del perfil. Hay ciberbuscadores que advierten: "Si no tenés webcam, ni te gastes". Terra está proponiento una variante, paga, de dejar grabado un mensaje de voz con el perfil. "Aquellos que mejor se describen tienen más gancho", dice Guido Corsini, coordinador de Media Service de Terra. Este servicio tiene 230.000 registrados, de los cuales 45.000 son activos.
Lo que se busca. Las interfaces de los sitios posibilitan la búsqueda por gustos y modos de relación. Por ejemplo, "hombre busca mujer" para "relación informal" o "pareja". Lucas, un "hombre busca hombre", cuenta que "está lleno de tipos que en sus preferencias dicen buscar mujeres, pero también les caben otros hombres o travestis". Lo dice por experiencia.
¿Se respetan los pedidos que se explicitan con tanta claridad como puede serlo la frase que dejó una mujer en : "Hombres no, por favor. ¿No entienden?".
En uno de estos sitios, la señorita M. —alguna vez ciberadicta: su récord de conexión es de 14 horas en un día— muestra que no la gusta la "trampa". ¿Su deseo es respetado, señorita M?. "Mucha gente que no tiene un perfil compatible con lo que pido escribe igual. En general, la gente se encuentra muy sola. Cuando no contesto, suelen pedirme charlar, simplemente eso, como una forma de compartir".
El contacto. Hay de todo: está quien se muestra en fotos de poses sugerentes, sin querer dar otro paso ("me encanta que me miren") o quien pide intercambiar imagenes escaneadas del cuerpo desnudo. O quien como Karina simplemente quiere conocer "el verso de los hombres, lo que hace la gente que está sola y tiene una vida rutinaria, para poder escapar de esa situación".
Pero están quienes sí se encuentran en persona, luego de intercambiar mails personales, el nombre en el messenger, y ocasionalmente, teléfonos.
El encuentro, por regla, se hace en un lugar público. "Yo me ensarté una vez —dice Santiago— y aprendí: hay que sospechar de quien viene rápido. Porque por ahí te mostraron una foto de hace tres años, o su mejor foto, y no es lo que vos te imaginaste. Ahora, si me vuelve a pasar algo así, la despacho".
Más allá de la frenética búsqueda de sexo que subyace en estos sitios, hay en el fondo una necesidad de hacer vínculos nuevos. "Para la gente tímida esta forma de acercamiento es ideal. Pero también están aquellos que no tienen ningún problema para relacionarse, y ésta es una vía más de ampliar su círculo de amistades", dice Pablo Jamilis, editor Jefe de Ciudad Internet, con 190.000 registrados en el servicio Te Busco, de los cuales el 70% es hombre.
Cuenta Mónica: "Tuve dos parejas, muchos amigos, enemigos, amores imposibles también, gente rara, gente de mala leche. Pero también aprendí, maduré". Dice Silvia: "Es un medio más de conocer gente". Nada más. Y nada menos. |
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