27 DE JUNIO DE 2010 Confirman gays visibilidad, pero siguen luchando por el respeto La Marcha del Orgullo, contó con una determinante y rica expresión en los grupos “informales” de participantes que se mostraron vivos en su ser, sentir y hacer y en el cual, incluso, no dejaron de recordar al famoso cronista Carlos Monsivais.
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 La cultura, presente en su indumentaria
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México, DF.- La XXXII marcha del orgullo lesbico gay, contó entre otras cosas con una determinante y rica expresión, en lo que a los grupos organizados se refiere, pero mas aún como grupos “informales” de participantes que se mostraron vivos en su ser, sentir y hacer: demuestran una vez más, su gran participación en el diverso mosaico que forman las culturas populares mexicanas.
Una enorme cantidad de grupos acudieron a la cita, mostrando orgullosamente sus atavíos y sus opiniones. Variaron desde los ajuares masculinizados, pero arrebatados al homofóbico machismo, pasando por las divas, el chapulín colorado y las hadas, hasta los leathers masculinos. Acudieron también aztecas heteros, campesinos y lesbianas haciendo referencia a la libertad de los detenidos en Atenco, y la presencia de charros montando varonilmente sus briosos corceles y en defensa de las uniones del mismo sexo.
Y es que, las dos grandes constantes de esta versión 2010 del orgullo lesbico gay, son el confirmar la visibilidad y el reconocimiento social, no por dádiva ni por morbo, si no por justicia e igualdad.
Anodis les pregunto a algunos de ellos el porqué de su vestimenta y sus motivos para asistir.
Vestidos de luchadores los integrantes del grupo sexual de acción e información, dijeron que venían como el personaje súper gay, representando la lucha social de la que el movimiento LGBT es parte, como súper animal, súper ecologista y súper barrio. Aseveraron que es muy importante la defensa de los derechos y están contra el decreto presidencial por ser insuficiente.
Venidos desde Mérida; una pareja apoya la presencia del movimiento gay y la participación gay en los diferentes estados del país, por lo que usan su vestimenta tradicional y demuestran lo que son como mexicano(a)s, pidiendo a los demás integrantes de la comunidad, “no hagan caso de la discusión presentada por la gente homofóbica y ponerse mejor a trabajar en la defensa de la pluralidad y los derechos para poder vencer el miedo y la discriminación”.
Con vestidos tradicionales de indígenas aztecas y maya yucateco, nativos del DF, con tenabares (caracoles y huaraches) en los pies, copilli o penacho de plumas de quetzal, escudo o chimalli con la figura de Coatlicue señora de la tierra y un cetro de mujer virgen de jade, llamado chalchihuiztli (a manera de los códices prehispánicos); se presenta una pareja mostrando su orgullo de ser parte de la comunidad gay y de una ancestral cultura como la mexicana, de la que comentan, hay que rescartar la parte que corresponde al respeto a la mujer y la natulareza.
El muy tradicional y mexicano contingente de los Charros no podía faltar a la cita, arriba de briosos corceles y ondeando banderas mexicanas, “mostrando que lo cortés no quita lo valiente”.
Nos compartieron que se manifiestan dentro de la diversidad porque hacen suyas las demandas de la comunidad LGBT; “existen rancheros, campesinos y charros gay dentro de la sociedad y dentro de nuestro movimiento”, aseveran quienes llegan de Guadalajara, Zacatecas, Morelos y DF entre otros.
Vestidos de negro con gorras de piel y estoperoles los integrantes de Circulo Látigo Negro (hombres leather) charlaron un poco con Anodis. “Estamos reagrupando a los hombres leather, que se estaban quedando sin espacios, luchamos por su inclusión y reconocimiento. Fomentamos la convivencia, continuando esta manifestación cultural, como intercambio de conocimientos y experiencias, buscamos dar cabida a nuevos integrantes, jugamos con la masculinidad, el fetichismo, el cuero, y le damos otro carácter especifico a la vestimenta varonil”.
En el mismo grupo, pudieron verse chicas quienes, una con antifaz y otra con casco industrial, short de mezclilla, botas, camisa y chaleco de trabajo y herramientas de mecánico dijeron: “Estamos aquí para demostrar que no somos gente mala, para expresarnos y también divertirnos, saber los cambios en las leyes, pensamos que es bueno que haya mas apertura, todos tenemos los mismos derechos y venimos así porque estos trabajos (mecánico, electricista, plomero) no son exclusivos de los heterosexuales, y cualquiera los podemos llevar a cabo. Buscamos que nos respeten por ser quienes somos y a nuestros derechos laborales, que dejen de apodarnos porque sobre todo somos seres humanos.
Como una especie de conclusión de la jornada y a manera de resumen, unas chicas adolescentes, vestidas de mimosas pero orgullosas y dignas gatitas se declararon: Venimos así porque es una manifestación; pero también es una fiesta por la libertad de ser, decidir y pensar. Hemos ganado respeto, pero falta aún mucho trabajo para avanzar mas, por ejemplo, hay gente que viene por morbo y no por apoyar, pero aun en eso ganamos porqué ya no somos invisibles.
Recuerdan a Carlos Monsiváis
Las palabras para el escritor que recién falleció no se hicieron esperar.
Una pareja de chicas expresó: “fue un luchador, lo que hizo lo hizo por el pueblo, fue un humano muy sensible y nunca fue elitista”.
En tanto, otros más consideraron que gran parte de la comunidad no conoce a fondo los alcances que brindó éste en la lucha de la comunidad gay y su presencia activa en los movimientos sociales.
El leather, Fidel Sánchez, aseguró que fue una gran pérdida, por la cantidad de formación cultural que poseía, y “aunque ya no escribía tanto como en años anteriores, nos fue dejando un gran legado, además de su destacada participación no solo en el mundo de las expresiones culturales, sino también en la vida social y los derechos, su compromiso con el pueblo; probablemente fue el último los grandes cronistas de México”.
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