5 DE ABRIL DE 2010
El ‘top ten’ musical de Benedicto XVI Un periódico de la Santa Sede publicó un listado de 10 discos que han conseguido el visto bueno de la Iglesia Católica. Los gustos abarcan desde los Beatles, Oasis, U2, Pink Floyd y Carlos Santana hasta Bob Dylan y el fallecido Michael Jackson.
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 La banda irlandesa, entre las favoritas de la Santa Sede
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Con el objetivo de servir como antídoto a la "perniciosa" avalancha de canciones festivaleras, L'Osservatore Romano, periódico de la Santa Sede, publicó un "pequeño prontuario de resistencia musical", un listado de 10 discos que han conseguido el visto bueno de la Iglesia Católica y, en consecuencia, del papa Benedicto XVI (Baviera, 1927).
El artículo, “10 album per sopravvivere a Sanremo”, firmado por Giuseppe Fiorentino y Gaetano Vallini, es una abierta crítica a la música que desde 1951, año con año, se realiza en esta ciudad mediterránea.
Se sabe que Joseph Ratzinger aprecia la música, pero hasta donde se sabe, la clásica. Según sus allegados, el Papa suele escuchar todos los días a Bach, Mozart y Beethoven. Ésta no es la primera vez que el Vaticano saca a la luz sus gustos musicales.
En 2008, el periódico de la Santa Sede analizó varias estrofas de los discos más famosos de Bob Dylan (Duluth, 1941) y Bruce Springsteen (Long Beach, 1949), cuyos textos, según L'Osservatore Romano, “están inspirados en las sagradas escrituras”. Hoy han ido mucho más lejos. Presenta, sin más, sus diez canciones para ser un buen cristiano.
El ‘top ten’ de este año lo inaugura “Revolver” (1966), de los Beatles, "un disco que supone una clara ruptura con toda la producción anterior y que marca un punto de no retorno en la música ligera contemporánea", analiza el diario.
En segunda posición aparece “If I could only remember my name” (1971), de David Crosby, que cuenta con la participación de músicos como Joni Mitchell, Jerry Garcia, Neil Young y Jorma Kaukonen.
Le sigue el mítico “The dark side of the moon” (1973), de Pink Floyd, que, según los autores del artículo, ha sido despreciado por los más puristas debido a su gran éxito comercial.
En cuarto lugar se sitúa “Rumours”, de Fleetwood Mac, editado en 1977, que funde en una "intrigante mezcla las raíces blues del grupo estadounidense con lo mejor del pop inglés y americano sin olvidar el country".
En mitad de la tabla surge “The nightfly” (1982), de Donald Fagen, un disco que nunca consiguió un auténtico éxito comercial, pero que “es de obligación" para los entendidos.
Sorprendente resulta la inclusión de Michael Jackson y su “Thriller” (1982), que se cuela a la sexta posición.
Paul Simon con “Graceland” (1986) y “Achtung baby” (1991), séptimo disco de U2, se colocan inmediatamente después. La banda de Bono consigue la clasificación gracias al tema One, según L’Osservatore Romano "la mejor de las 12 canciones de altísimo contenido musical y textual".
El noveno puesto es para Oasis y “What's the story, morning glory?”, "una pequeña obra maestra", de 1995.
Cierra la clasificación “Supernatural” (1999), del mexicano Carlos Santana (Autlán de Navarro, 1947), el único superviviente de la generación de Woodstock, además de ser el único de origen latino.
Y mención especial para el músico y poeta estadounidense Bob Dylan, al que el periódico de la Santa Sede le reconoce una "gran vena poética".
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