Diversas Palabras El placer de la lectura Leer puede ser erótico, se puede compartir y leer a cuatro manos, erotizarse con historias ajenas, así como seducir con la palabra. También se puede leer parar llorar, para evadir una realidad.
La lectura no siempre es uno de los temas de mayor interés entre la gente. Es un hábito un tanto en desuso, rodeado de mitos: que si leer es cansado, que da flojera, que es tedioso o aburrido. Pero olvidamos que la lectura es un ejercicio que se practica poco a poco, también es cierto que no todo lo que leemos nos causa interés y nos atrapa y mucho menos si se nos impone leer algo.
La lectura no tiene por qué ser un suplicio, puesto que, a través de ella, la comunicación e intimidad es mayor.
¿Para qué leer? Leer conecta con quien escribe y crea una intimidad con quien leer. La lectura abre la puerta a nuevos mundos, realidades y sentimientos, ideas nuevas, profundidades que se exploran, así como divertirnos con historias de todo tipo. Leer puede ser erótico, se puede compartir y leer a cuatro manos, erotizarse con historias ajenas, así como seducir con la palabra. También se puede leer parar llorar, para sentirnos acompañados en momentos tristes y desolados, para evadir una realidad.
Por eso es que te comparto una lista de libros llenos de historias distintas que reflejan personas que sienten, que se divierte, que lloran, que aman, que se erotizan. Creo que si leyéramos más, existirían menos mitos, nos comunicaríamos mejor y podríamos respetar otras ideologías e incluso saber defender las propias.
El primer libro que quiero recomendar, ya es un clásico de la literatura mexicana: El Vampiro de la Colonia Roma. Una novela llena de humor y agilidad que te atrapa desde el principio y en la que Adonis García, cuenta su historia como si estuviera platicando contigo. Esa historia de sus andanzas en el mundo gay de hace unos años que nos muestra que no ha cambiado demasiado. El ligue, el sexo, su visión, sus sueños y más, estarán reflejados en esas páginas magistralmente escritas por el gran Luis Zapata, que, por esta obra, ganó el premio Grijalbo en 1979.
Otro libro que atrae desde el título es: Recuerdo a todos mis amantes y cómo solían tocarme escrito de manera bella y precisa por la sueca Kerstin Thorvall. Una autobiografía que hace el recuento de esos amantes significativos, que le tocaron el alma y le sacudieron de placer el cuerpo. Una extraordinaria novela que explora el placer, el miedo, la soledad y el amor, así como el adueñarse de se historia.
Fruta Verde de Enrique Serna, es una novela, editada en Planeta, que cuenta la historia de German Lugo y su entorno, en el que habita una madre divorciada y sobre protectora, un escritor gay que lo desea, y una necesidad de explorarse en la vida. Una novela que evoca, reta, seduce, y que logra despertar toda una gama de emociones, que cuestiona en la vida, que cuestiona los límites y la cerrazón y leerla enriquece profundamente.
Ni qué decir de El filo de tu piel de José Ignacio Valenzuela. Una entrañable y maravillosa novela que nos habla de Diego un escritor que se enfrenta a una separación son Ulises, el hombre al que tanto amó. Página tras página Diego se va desnudando y muestra sus heridas, sus recuerdos, sus errores, sus miedos y sus alegrías, ese amor tan intenso que lo unió y que hace tan difícil esa recuperación que tanto tarda en llenar y más después de un cataclismo tan duro como lo es un amor desmedido. Una novela que acompaña pero sobre todo que muestra que el amor es algo humano, más allá de ser hombre o mujer, hetero, bi u homosexual. Una novela que te toca el alma, es un deleite leerla, y una gran compañera del dolor.
Las separaciones duelen, marcan, y eso lo sabe muy bien la española Lolita Bosch, tanto que escribió La persona que fuimos. Una novela corta, editada en Mondadori, que refleja el amor que tuvo por un mexicano que no pudo continuar porque se salió de las manos la comprensión, la comunicación y lo que realmente les importaba. Eso duele y nos hace recordar que eso que fuimos, acompañados, ya no está, no regresará, y eso es lo que mas hiere.
Hablando de separaciones y recuperación, sería bueno leer El albergue de las mujeres tristes de Marcela Serrano. Una novela en la que las mujeres se alejan a un albergue a explorarse, lejos de los hombres que tanto temen mostrar lo que sienten. Floreana, la protagonista, debe valorarse y recuperar la fé en si misma, después de haber sido abandonada por su amante. Ahí conocerá el amor propio y, quizá, el de alguien más.
Una novela divertida y altamente recomendable es Yo no tengo la culpa de haber nacido tan sexy de Eduardo Mendicutti, editada en Tusquets. Una novela tan divertida como profunda, que nos enfrenta con la vida de Rebecca de Windsor, una guapa mujer que descubre el paso del tiempo y que quiere alejarse del espectáculo para convertirse en santa —eso sí, la más sexy—, pero olvida un detalle, que ella nació hombre. Así comienza su búsqueda por monasterios conociendo a los mas diversos personajes, para encontrarse cara a cara con muchas verdades.
Y por ultimo, quiero mencionar un libro conmovedor y duro: Platonic Sex de la japonesa Ai Iijima. En este libro se nos muestra la actualidad de Tokio, sus secretos más profundos, sus barrios y en ellos, la autora nos va descubriendo su paso por la violencia de su familia, los amores frustrados, su paso a la prostitución y de ahí a ser actriz porno para terminar siendo una gran presentadora de televisión. Escrita extraordinariamente, es el legado de esta bella mujer que incluso fue activista y que murió en diciembre de 2008 sola en su apartamento.
Recuerda que la lectura puede estar llena de sorpresas y desde que abrimos un libro nos acercamos a ellas.
Después de que el 21 de diciembre de 2009 fuera aprobado el matrimonio gay; el 4 de marzo de 2010 entrara en vigor la reforma al código civil del DF y el 11 de marzo se celebraran las primeras uniones civiles, es momento de celebrar. [Sigue]