16 DE JUNIO DE 2003 OV7 se despidio en el zócalo capitalino La noche del sábado hubo desmayos, llanto, música y buena vibra durante el concierto de despedida de OV7, cuyos integrantes demostraron su poder de convocatoria y su nivel artístico al ofrecer un espectáculo único… e irrepetible
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(Milenio)por Araceli Calva.- El momento más temido por los fans de OV7 llegó: Con las manos entrelazadas, los ojos llenos de lágrimas y la satisfacción de haber reunido a más de 100 mil personas en el concierto del adiós, la noche del sábado los siete integrantes de OV7 se despidieron de sus fans en el Zócalo capitalino, donde además de emoción y nostalgia, también hubo más de un centenar de personas desmayadas.
“Deben salir de aquí, en cualquier momento cederán las mallas de protección y sería peligroso para ustedes”, indicaban los organizadores a los reporteros que se encontraban en una barricada entre el escenario y el público.
Y es que desde que comenzó el concierto el espectáculo de OV7 pasó a segundo término, el espectáculo era el pueblo, la gente, los fans que no medían consecuencias en esta despedida.
Las seguidoras instaladas en las primera filas habían llegado desde las siete de la mañana sin importarles el calor o la lluvia. Lo importante era estar ahí, atestiguar esta última presentación, despedirse de sus ídolos.
Ante un Zócalo atiborrado de jóvenes que crecieron con las canciones del grupo iniciado como Onda Vaselina, Ari, Óscar, Lidia, Mariana, M’Balia, Kalimba y Érika aparecieron en el gran escenario que por primera vez tuvo tal audiencia.
Mientras sonaba la primera canción del concierto, “Qué triste es el primer adiós”, los agentes de seguridad hacían su trabajo, pues desde los primeros minutos se dedicaron a sacar a decenas de fans que presionadas por la multitud llegaron al desmayo.
Otras más decayeron debido a la crisis de histeria al saber que su grupo preferido decía adiós.
Según reportes de las autoridades correspondientes, más de 150 personas fueron atendidas en los módulos de primeros auxilios y dos más fueron trasladadas al Hospital Santa Fe por presentar severos trastornos de asfixia.
Durante casi dos horas la gente no paró de gritar, la noche era de OV7, de este último concierto. Por su parte, los agentes de seguridad tampoco pararon de sacar lesionados entre la apachurrada multitud.
Vestidos de negro, los intérpretes se dedicaron a darle a la gran asistencia lo que quería, sus temas más destacados.
A través de las dos pantallas colocadas a los costados del escenario, también se exhibió una breve retrospectiva de su carrera, de cuando eran niños, de cuando comenzaban el camino de 14 años de carrera como grupo, de cuando se llamaban Onda Vaselina.
Muchos recuerdos y muchos sentimientos se despertaron en los artistas y en el público, que al término de este espectáculo no contuvo más su tristeza y fue presa del llanto.
“No se vayan, no se vayan, los queremos, no nos dejen”, decían miles de voces, mientras que los miembros del septeto se tomaban de las manos para contemplar por primera y última vez un público de esta magnitud, que asistió para darles el adiós.
Memo Méndez Guiú, creador de un gran número de letras del grupo, estuvo presente al final del concierto, acompañando a sus “pupilos” y al igual que ellos, se dejó llevar por la emoción.
Un mariachi interpretando “Las golondrinas” fue el invitado inesperado en esta cita, misma que cerró el último capítulo grupal de OV7, quienes agradecieron profundamente a todos aquellos que habían colaborado en su crecimiento artístico, no obstante, no tuvieron la humildad para pronunciar el nombre de la mujer que había creído en ellos de pequeños y los había encaminado en el triunfo: Julissa.
Entre cada interpretación, Óscar, Kalimba, M’Balia, Lidia, Erika, Mariana y Ari dieron, cada uno, su agradecimiento a toda la gente que durante 14 años cantó sus temas, compró sus discos y los llevó al éxito.
Una gran producción, un excelente equipo de iluminación y un cálido clima, fueron elementos indispensables para el éxito del cierre de OV7, cuyos integrantes recibieron antes de iniciar esta última presentación un reconocimiento por su trayectoria artística de manos de autoridades del Distrito Federal.
Al término de esta presentación, el Zócalo capitalino se convirtió en una gran verbena popular, vendedores ambulantes, antojitos mexicanos y muchos souvenirs de OV7 eran parte del panorama del Centro Histórico.
Un show inolvidable
A las 20:00 horas, la agrupación juvenil inició a su nostálgico concierto. Teniendo como escenario de fondo la Catedral Metropolitana, la agrupación juvenil entonó los primeros temas de la noche, con los que revivió gratos recuerdos de sus admiradores.
"Calendario de amor" y "Aún, aún" fueron los primeros temas de esta velada con los que OV7 iniciaba su recorrido musical y daba las gracias a sus miles de espectadores, quienes entre lágrimas y porras no daban crédito a que fuera la última ocasión en que verían juntos a estos jóvenes.
Con un emblema en el pecho que decía: "Felicidades papá Óscar", el integrante de la banda hizo gala de sus dotes de bailarín, mientras sus compañeros entonaban los temas de "Mírame a los ojos", "Vuela más alto" y "Caleidoscópico".
"¡Hola México! ¿cómo están esta noche? La verdad es que es muy difícil estar parada esta noche despidiéndonos de todos ustedes después de 14 años de tanto cariño", expresó Mariana, para ceder el turno su compañera y amiga Lidia.
"Llevamos meses pensando en este concierto y la forma en que les diríamos adiós y les daríamos las gracias. Los queremos mucho y siempre seguiremos siendo OV7", dijo Lidia, para después continuar con el espectáculo e interpretar "Love colada".
Con un escenario sencillo en el que se contó con dos pantallas gigantes ubicadas en los costados, OV7 entonó "Obsesión", mientras pedía a su público el apoyo con las palmas.
“Gracias por recordar que hoy es mi cumpleaños y venir a despedir a OV7, pero este momento no tiene que ser triste, aunque no hay palabras para darles las gracias", dijo Érika, a quien por momentos se le quebraba la voz.
Después, hizo su aparición el intrépido Óscar para comentar: "He sido afortunado por haber compartido con estos seis guerreros de la luz, este sueño, ésa es mi bandera y me da mucho gusto terminar mi carrera dentro de esta agrupación".
Acto seguido, el escenario se oscurecía por unos minutos para que las pantallas gigantes mostraran escenas de los inicios del grupo, primero como la Onda Vaselina y después como OV7.
Con amplias faldas de colores y chaquetas de cuero, OV7 entonó temas que los consolidaron en el gusto del público, como "Susanita tiene un ratón", "Reventón" y "Quero salir de vacaciones".
Con los ánimos ya muy encendidos, tocó el turno de hablar a los hermanos M'Balia y Kalimba, quienes agradecieron el apoyo al público en esta velada, la cual será inolvidable para los seguidores del grupo y en sus caras reflejaban la angustia.
En la recta final de este espectacular concierto en el que la banda resumió 14 años de su historia, entonó "Tus besos", "Volveré", "Somos un mundo", "Pónganse botas, quítense tenis".
En esta velada no cabe duda que la agrupación tuvo todo a su favor por parte del público, quien no cesaba de aplaudirle y arrojarle obsequios, como osos de peluche.
El clima fue perfecto, ya que el cielo se encontraba despejado y en ningún momento amenazó con llover.
Finalmente tocó el turno a Ari, quien sólo comentó que se encontraba realizado por 14 años de carrera.
En medio de una lluvia de confeti, la agrupación entonó "Más que amor", "Sha ba da ba da", "Enloquéceme", "Te necesito", "Te quiero tanto" y "No me voy", tema con el que arrancaron las lágrimas.
“No me voy, si me amarras a tu corazón, mientras no me olvides, no me voy", fueron las últimas palabras con las que esta agrupación juvenil cerró su historia en las páginas del género pop. |
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