22 DE ABRIL DE 2003
Violación de Varones, el crimen de las victimas invisibles
La violación de varones es mucho más habitual de lo que se cree. Sólo que no se habla de ello y casi nadie la denuncia, pese a que sus efectos son tan destructivos como para las mujeres.

Redacción Anodis

Ragap



Bookmark and Share


Otros artículos:

Viudo gay gana amparo para que el IMSS le pague pensión en Mérida

Activistas gay irrumpen acto en candidatos presidenciales en Panamá

India reconocerá a transexuales como tercer género

Sin analizar Ley de Convivencia por parte de la CEDH de Xalapa

Michoacán, cuarto lugar nacional en crímenes de odio por homofobia

Gobierno turco estudia construir cárceles separadas para los gays

Malta acepta el matrimonio igualitario

La Iglesia Católica uruguaya pide disculpas al colectivo LGBT

 
Imprimir artículo Imprimir artículo | Enviar por e-mail Enviar por e-mail
 
El testimonio de George Smith, ex asistente del príncipe Carlos -publicado en un diario inglés a mediados de noviembre-, que denunció que había sido abusado sexualmente por otro empleado real, catapultó un tema tabú a los titulares de prensa. Cualesquiera sean las revelaciones de la investigación interna en el palacio St. James (la residencia del príncipe), la violación no tuvo el alto perfil de aquella que, según él mismo relató, sufrió Lawrence de Arabia a manos del gobernador turco de Deraa, en 1916.

Hasta ahora la violación masculina parecía no existir, porque sus víctimas se mantenían invisibles. Si bien no se la ignora ni es un fenómeno extraño, se la menciona sólo en los chistes verdes y en la intimidad. Pero sus efectos sobre las víctimas son tan destructivos como lo son para las mujeres. Extrema ansiedad, depresión y dificultades para iniciar o mantener relaciones son algunas de sus consecuencias más frecuentes. Problemas psicológicos, nervios destrozados y autoagresiones suelen producirse entre las víctimas masculinas tanto como entre las femeninas. Y los hombres probablemente se inclinen más que ellas al alcoholismo, como una defensa contra sus miedos y rechazos.

"Las mujeres han socializado el hecho de estar expuestas a un asalto sexual", afirma Michelle Davies, docente de la universidad inglesa Central Lancashire que ha estudiado las diferencias de actitudes sociales ante la violación de varones y la de mujeres. "Los hombres tienden a percibir la violencia sexual como algo que les es ajeno, como un 'tema femenino'. Por eso, el abuso ejercido contra un hombre les produce un enorme impacto."

La "inexistencia" de la violación de varones determina, por otro lado, que los servicios a que éstos pueden apelar sean notablemente escasos. Los centros especializados en violación no están preparados para proteger a los hombres. En toda Gran Bretaña existe sólo un puñado de líneas de ayuda, todas ellas con muy pocos recursos, y que funcionan apenas unas horas por semana.

Según un estudio realizado sobre una muestra de cuarenta varones víctimas de violación, dice Davies, "la mayoría no ha denunciado el hecho a la policía. De los cinco que lo hicieron casi todos obtuvieron una respuesta negativa, y sólo uno consiguió que se iniciara un proceso judicial". De acuerdo con la Encuesta de la Oficina de Crímenes Domésticos de Gran Bretaña, el 92 por ciento de las violaciones las sufren mujeres; no obstante, el año pasado fueron reportadas 735 violaciones y 3.613 asaltos sexuales a hombres, un 11 por ciento más que el año anterior. Una encuesta sobre 2.500 hombres publicada por el British Medical Journal en 1999 demuestra que cerca del 3 por ciento de los varones han tenido experiencias sexuales no deseadas con otros varones.

Cuando comenzó esta investigación, a comienzos de la década de 1990, la violación de varones no era técnicamente un delito en Inglaterra. Tal cosa se estableció recién en 1994, mediante una enmienda al Acta de Infracciones Sexuales de 1956. En términos físicos, la violación se define como la penetración anal o vaginal de una mujer, o la penetración anal de un hombre por otro hombre.

Gillian Mezey, catedrática de psiquiatría forense en el Hospital Escuela Saint George de Londres, es coautora de este informe. Los varones encuestados completaron el cuestionario por mail, y por una buena razón, sostiene Mezey: "Con frecuencia uno se encuentra con que los hombres no pueden poner en palabras sus experiencias; están demasiado mortificados y disgustados por lo que éstas les han provocado".

Los homosexuales, según parece, son particularmente vulnerables: un estudio probó que más de una cuarta parte de ellos habían sido objeto de sexo no consentido. Pero se estima que por lo menos la mitad de los varones abusados son heterosexuales (y, por lo general, por heterosexuales). Además de los inevitables sentimientos de humillación y culpa que acompañan al hecho de ser violado, una de las típicas consecuencias entre los varones es la pérdida de identidad sexual.

Los códigos en que se apoya la masculinidad heterosexual son grotescamente diferenciales. El sexo anal entre hombres, consentido por ambos, siempre determina homosexualidad. Pero en la violación de un varón por otro, lo que parece determinar la identidad sexual es la parte del cuerpo involucrada en el acto; así, el agresor puede cometer un acto coercitivamente "gay" sin comprometer su calidad de heterosexual, pero el que es penetrado tal vez se considere afeminado. "La pregunta que se repite continuamente -dice Mark Johnston, de la organización de ayuda Mpower, con sede en Norwich, en el sudeste de Inglaterra- es: 'He sido violado. ¿Eso me convierte en gay?'."

Las características (con frecuencia involuntarias) de la respuesta sexual masculina complican aun más las cosas. "Es común que los hombres abusados se exciten, e incluso que eyaculen durante el ataque", comenta Mezey. "Esto los deja desesperadamente confundidos acerca de sus condiciones psicológicas, y muchas veces les hace poner en duda su identidad sexual." No es raro que los perpetradores fomenten deliberadamente esta clase de reacción. "He perdido la única posesión con que venimos al mundo: la integridad del cuerpo", escribió T. E. Lawrence (Lawrence de Arabia), como si él hubiera tenido alguna responsabilidad en lo sucedido.

Los problemas van más lejos aun. "La violación en sí implica un trauma primario; pero además existe el trauma secundario que se origina en las reacciones negativas, críticas o desconfiadas de la gente ante la revelación del episodio", sostiene Mezey. "La violación masculina genera un alto grado de desconfianza acerca de la víctima: ¿cómo es posible que un hombre fuerte y físicamente apto sea abusado si no lo desea?"

Las dudas de las víctimas heterosexuales respecto de su propia sexualidad es a menudo reforzada por la creencia de la familia, los amigos y la policía de que una violación masculina es esencialmente una "violación gay". Pero la actitud de la policía está cambiando. Mark Johnston, de Mpower, está complacido con la difusión que adquirió el enfoque más creativo impulsado desde la institución, pero aclara que "es la excepción, y no la regla".

Del mismo modo que en los casos de violación femenina, la investigación es difícil, opina Richar Walton (detective inspector, jefe del Proyecto Sapphire, una iniciativa de la Policía Metropolitana de Londres contra la violencia sexual), porque habitualmente el perpetrador es alguien conocido de la víctima. Calcula que sobre los setenta casos de violación masculina investigados en la capital británica el año pasado, sólo dos fueron cometidos por desconocidos.

¿Quiénes violan a varones? Así como la gran mayoría de las víctimas guarda silencio y oculta el hecho, también lo hacen los agresores. "Muchos violadores, según los describen los atacados, no son gays. Durante el acto, suelen hacer comentarios muy despectivos sobre los homosexuales, algo así como si el asalto fuera una manera de combatirlos."

El objetivo del violador es humillar. Con eso satisface su deseo de ejercer poder sobre su víctima y, al mismo tiempo, se asegura el secreto sobre el episodio. "Los hombres sexualmente abusadores y violentos son expertos en seleccionar y manipular a sus víctimas", observa Mezey. "Buscan a los más débiles y menos capaces de delatarlos."

La situación actual de las violaciones masculinas, según los expertos, es comparable a la que sufrían las mujeres hace veinte o treinta años. Se trata de algo muy vergonzoso que debe ocultarse, y por tal razón se mantiene en silencio. Sin embargo, el testimonio de George Smith puede terminar con eso. Quizá, con el tiempo, él pueda ser considerado no como un hombre triste y desdichado, sino como alguien insólitamente valiente.

Regresar a la página anterior


HUGO
7 de noviembre de 2011


fui violado por mis hermanos soy gay y lo que es peor mi familia no me acepta como soy asi es que les digo acepten a un gay ya que no es facil vivir como gay asi halla sido violado por su propia familia

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
CESAR
3 de septiembre de 2011


Soy abogado:Aqui en Perú, ocurrio que un adulto de 54 años tuvo sexo anal con un adulto de 44 años, al cual los jueces le declararon Retardo Mental.Condenándolo 20 años de carcel.Sin considerar que el agraviado tuvo acceso carnal con mujeres, es decir le gusta el sexo, no es ningun idiota o imbecil, le gustan las mujeres, tambien los hombres.Lo condenaron porque encontraron excoriaciones en su ano, nada más.Si quiere mas información pregunte.

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
FABIO
22 de mayo de 2011


yo sufri una violacion hace dos años tengo 21 actualmente y no lo he podido superar aun es algo horrible,doloroso y solo espero que algun dia tenga un castigo....

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
ED
17 de febrero de 2011


Nacho esos curas son un peligro, a ti te cogió ese y te volvió marico, cuántos mas hay por allí cogiendo niñitos?

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
MARIO GOMEZ
4 de enero de 2011


yo creo q al del nik NACHO le gusto cojer ... y ahora se hace el arrepentido ... le gusto el penee

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
MIGUEL
29 de diciembre de 2010


en mi opinion hace falta que las autoridades den a conocer este tipo de situaciones no como vergonsosas sino como un abuso que debe ser tratado como un trauma psicologico que no debe dar verguensa o miedo darlo a conocer porque es un delito contra la moral fisica y psicologica de la persona como tal y que debe reabilitado y orientado en el sentido de apoyo, sexual y psicologico.

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
NACHO
26 de noviembre de 2010


A los 13 años fui obligado por un cura a chuparle el miembro viril , cosa que luego de la natural repugnancia , me agradó y me exitaba. Dos veces por semana durante dos años hice eso hasta que un día me sodomizó .Me presté sin resistencia a eso y si bien fue muy dolorosa la penetracion (que no fué brusca) me exité enormemente durante los dos coitos que me hizo el cura.Tuve orgasmos raros durante el coito pues no podía apretar las nalgas para eyacular bien , pero eran igualmente agradables .

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
RENATA
18 de octubre de 2010


hoolitas qlind0 q stas chico caliente d san justo.st s mi otro correo:renagirlsexy@.com respondm .. chico hot sexy tkiero calentito en mi cama ahorita para pasarnos saliba y otras cositas mas ..ke sexy q stas amorcito:-P

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
RENATA
18 de octubre de 2010


los reyes y principes tanbem tienen sus pecados..no pero est real se paso

REPORTAR COMENTARIO INAPROPIADO
P u b l i c i d a d
20872


P u b l i c i d a d




P u b l i c i d a d



Sondeo

¿Qué tanto usas el condón en tus relaciones sexuales?
Siempre
A veces
Nunca


Anodis RSS Add to Google Bookmark and Share  
Secciones :: Principal | Sociedad & Política | Arte & Cultura | Salud & VIH | Espectáculos | Vida & Estilos | Sala de Prensa
Multimedia :: Fotogalerías | Anodis Radio | Podcast Five

© Anodis.com :: Los hechos no dejan de existir sólo porque sean ignorados :: Quiénes somos | Publicidad | Escríbenos | Código de Ética A