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 2007, con buenos discos, regulares, malos y deplorables
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Hace un año que nació esta columna de la mano de nuestra compañera Brenda Gómez. Después, un servidor ha tratado de darle continuidad no sin tantas vueltas en la cabeza. La idea se basa en algo que caracteriza a nuestro colectivo: la Diversidad. Es así que han pasado propuestas de pop, rock, electrónica, alternativo, algo de ópera, new age y ranchero hasta música de banda y últimamente, el pasito duranguense se ha asomado por estos lares.
También ha cambiado la manera de mostrar lo que acontece en el mundo de la música en Anodis. En su momento, tal vez muchos se extrañaron que notas de The Cure, Bengala, Enanitos Verdes e incluso Molotov hayan circulado por nuestra página. Pero como lo dijimos al principio, aquí navegamos con la bandera de la Diversidad, y aunque no lo crean, hay gente LGBT que es fanática de estos grupos. Tampoco pretendimos abstraernos de la realidad que domina el momento, pues la música también está compuesta de instantes.
Sobrevivimos al 2007 con buenos discos, regulares, malos, y cosas que honestamente deseamos no haber escuchado. Esta es nuestra humilde recopilación de aquellas propuestas musicales que sobresalieron en este año que ya es historia. Y esperemos que el 2008 nos vaya aún mejor en cuanto a música se refiere. Por lo pronto, estos son los mejores discos del 2007 según Anodis.com:
Propuestas latinas
El extraño viaje, Fangoria.- Alaska y Nacho presentaron su producción donde se acercaron más a lo bailable sin dejar los ritmos y estilos que ya les conocemos y el resultado fue un disco que, a la fecha, seguimos escuchando y no nos deja de gustar. Por estas fechas saldrá una edición especial que contiene colaboraciones que hicieron con Julieta Venegas y Miranda!, así como memorabilia de colección, así que, aunque ya tengas este disco, ponte buzo cuando salga esta caja porque seguro van a volar.
Todo cambió, Camila.- Si bien este disco es del 2006, fue en este año cuando Mario, Samo y Pablo se consolidaron como una de las propuestas románticas más interesantes y honestas del momento. Todos hemos cantado alguna de sus canciones, ya sea “Abrázame”, “Coleccionista de canciones” hasta “Todo cambió”. Un disco que significa un parteaguas para los grupos románticos, sobre todo ahora que Sin Bandera (una de sus principales influencias) está en su gira del adiós. En estos meses ha salido una edición especial donde se incluyen versiones acústicas hasta el sencillo “Solo para ti”, que también resultó todo un éxito. De sacar discos como este, Camila podrá dar pasos agigantados hacia la inmortalidad.
Bengala, Bengala.- Con un disco producido por Paco Ayala de Molotov y Emmanuel del Real de Café Tacuba, más un estilo que a pesar de lo clásico suena fresco y consistente, esta banda se dio a conocer. Se trata de un rock sencillo pero no simple, que muestra madurez y calidad. Aunque es muy prematuro decirlo, podemos decir que esta banda será una de las piezas clave en el futuro del rock mexicano. Esperamos tenga continuidad y éxito, pues honestamente se lo merecen. No por nada una disquera grande les echó el ojo desde un principio, cosa que ya no solía verse en estos tiempos difíciles para la industria del disco.
Viento a favor, Alejandro Fernández.- Con su principal elemento, que es la voz, el menor de los Fernández creo el mejor disco de su carrera como baladista desde Me estoy enamorando (1997). Con él realmente no hacen falta más explicaciones, ya que es un hombre que realmente sabe lo que quiere, y sorprende ya sea con balada, ranchero o hasta ópera. “Te voy a perder” se convirtió en una de las canciones más lloradas del 2007 y va por muy buen camino gracias a “No se me hace fácil”. Un gran disco para un gran cantante.
El Cartel: The Big Boss, Daddy Yankee.- A él se le debe básicamente la masificación del reggaetón, sin embargo, y debido a toda una generación (espontánea) de propuestas del mismo género, tuvo que reinventar su estilo, al grado de que dejó todo el asunto de insultar cuerpos femeninos para hablar del barrio, el amor y cosas más cotidianas, con un elenco de primera, que va desde Akon y Fergie hasta Eminem, Daddy Yankee se perfila una vez más como el patriarca del reggaetón.
Sino, Café Tacuba.- Lo interesante de esta banda sateluca por derecho propio es que nunca han presentado dos discos iguales, y esta producción no es la excepción. Si bien ya no presentan su sonido mexicanísimo (tololoche incluido), lo sustituyeron con música digerible, pero con complejidad, que ha sido la constante de toda su carrera. Café Tacuba volvió a saltar el charco, mantener su coherencia y hacer vibrar a sus admiradores, lo que deja como interrogante cómo madurarán para su próximo disco.
A marte, Pastilla.- Oscilando entre el mainstream y el underground, esta banda lanza un disco que nos remonta a sus inicios, cuando el género no era tan conocido. Ahora, si bien sus letras no son tan profundas como en ese entonces, y aprovechando el boom que tiene el estilo, presentan una producción orgánica, donde las canciones son importantes en su conjunto, con el amor como bandera, redondeando el regreso de una gran propuesta. Si no lo has escuchado, ¿qué esperas?
Hoy, Axel.- Romántico, tierno, tranquilo. Así se puede definir el sonido que presentó este argentino y que funcionó muy bien. La verdad, qué lástima que en México no se haya sabido explotar del todo esta producción, que si bien engrosa la lista del ya saturado mercado de baladistas, también cuenta con elementos distintivos que redondean lo mostrado en este disco. Un 10 con estrellita para este chico todo corazón, romanticismo y talento.
Canciones de hotel, Playa Limbo.- Aunque con muchas reminiscencias a las primeras canciones de Belanova, pero sin llegar a ser una copia, estos tapatíos lograron un disco debut orgánico, donde ninguna de las canciones es descartable. Un sonido muy elaborado, una voz muy expresiva, agradable y canciones que cumplen con su cometido. Este grupo fue una verdadera sorpresa para los que buscan pop fino de calidad y aseguramos que no será un grupo de un solo disco.
Memorias del corazón, Edith Márquez.- Para muchos (un servidor incluido) Edith es la mejor voz femenina que haya salido de Timbiriche, y su nuevo disco viene a reafirmar. En un género donde se reafirmó como una exponente elegante y si bien el álbum está conformado por nuevas versiones de temas clásicos, su presencia basta para llenar un escenario y su voz es suficiente para plasmar nuevos sentimientos y hacer que la piel se enchine. Más mérito tiene si se considera que la radio no es muy afecta a tocarla, un logro excepcional en estos tiempos.
La vida... es un ratico, Juanes.- Sin duda, uno de los regresos más esperados del año. Si bien su estilo no sufrió modificación alguna, Juanes es de esos compositores que sabe muy bien crear canciones para pensar, reflexionar, reír, llorar y amar y de paso ponerlas en lo más alto de los charts. El track list es el mejor ejemplo de ello, basta escuchar “Me enamora”, “La vida es un ratico”, “Gotas de agua dulce”, “Minas piedras” o “Bandera de manos” para convencerse.
Atemahawke, Porter.- Una palabra resume todo lo que se puede decir de esta producción: genialidad. Esta banda jalisciense supo lo que quería, lo plasmó en música y el resultado fueron grandes canciones como “Cuervos”, “Vaquero galáctico” y “Host of a ghost”. Una clara muestra de que el rock mexicano está en evolución y que no está muerto, simplemente está en vísperas de una sorprendente resurrección, misma de la que Porter puede ser una pieza clave.
María José, María José.- En otros medios este disco ha tenido calificaciones muy bajas, pero tal vez no esperaban que la chica con mejor voz de los Kabah hiciera un disco así. Completamente bailable, con ritmos cadenciosos y melodías precisas, María José entregó un disco que la separa completamente de lo que hacía con su ex grupo, además agreguémosle la colaboración de Plastilina Mosh (que no lo hacen con cualquiera), aunque también cuenta con excelentes baladas, como "Me equivoqué" y "¿Dónde está?". En pocas palabras, un disco al que muchos no quieren darle el reconocimiento que merece, porque cuesta trabajo admitir que el pop puede tener onda, como en este caso.
Reina, Kinky.- Estos regios siguen sorprendiendo donde quiera que se presentan, y es que este, su tercer álbum, viene a reafirmar el gran momento por el que están atravesando. Otro disco viejito que el año pasado revivió a la banda tras un escándalo legal que les hubiese costado hasta su desintegración. Musicalmente, sigue la línea característica de la banda: rock, electrónico, bailable, con acordeón agregado, es decir, volvieron a jugar al alquimista y volvieron a ganar. En edición normal o especial con DVD, igual de bueno.
Agárrese, Montez de Durango.- El mejor disco grupero del año para Anodis.com. Las razones son las siguientes: buena conjunción de voz, música y talento; canciones dignas de estar en cualquier fiesta y sobre todo, NADA de cóvers, algo casi inherente al pasito duranguense. Todos lloramos con “Lágrimas del corazón” o nos escandalizamos con “La piojosa”, pero todos lo hemos bailado alguna vez; y como lo dijimos en su momento, se volverá un parteaguas para la banda y tal vez para el mismo género.
Te quiero, Nigga.- Quizá para los más ortodoxos, Nigga no tendría que estar en este conteo, sin embargo, este panameño encantó a todos los fans del reggaetón con un disco donde las groserías e improperios propios del género simplemente no tuvieron cabida. Además, no muchos artistas se abren paso primero desde la independencia para después saltar al mainstream y crear un verdadero furor. Más que un fenómeno, Nigga va a ser la tabla de salvación del reggaetón por la forma diferente de tratar el género, algo más que loable.
Fontana Bella, Austin TV.- Independiente, experimental, grandioso, se puede calificar de muchas cosas a este disco, que sigue con la tónica de la banda de no utilizar (casi) nada comercial, y sin embargo, crear canciones interesantes para sus admiradores. Su sonido sigue refinándose y aún así, la banda sigue manteniéndose coherente consigo misma. No por nada, se fijaron en esta banda (así como Porter y Café Tacuba) para presentarse en Coachella, uno de los festivales más importantes del género en el mundo.
Turistas en el paraíso, Inmigrantes.- Otro disco debut que sin embargo, es un gran refresco para el género. Pablo y Carlos, gemelos de nacimiento y cómplices en esta aventura, crearon una producción con letras sencillas y música divertida, pero con gran calidad, reflejada en canciones como “Toma 1”, “Chica de ayer” y los sencillos “graffiti” y “Golpe de suerte”. Otra clara muestra del gran momento por el que está pasando el pop rock argentino, del cual Inmigrantes podría ser gran parte si sigue con este esquema musical.
Insomniac, Enrique Iglesias.- Enrique regresó por sus fueros y logró una producción interesante, ya que fue considerada como un gran regreso, sobre todo después de varios años de no grabar nada. Si bien su estilo no ha cambiado, también quedó manifestado que no le hace falta, al menos por el momento, pues las baladas siguen siendo sentidas y las canciones rítmicas conservan su sello. ¿O acaso sabes de alguien que no haya suspirado con “Alguien soy yo”, “Dímelo” o sus equivalentes en inglés?
Esta es mi vida, Jesse & Joy.- Tal vez lanzar “Espacio sideral” como punta de lanza promocional fue una idea no muy buena, sobre todo por lo viajado de la letra, pero el disco guarda sentimientos agridulces que son muy bien acompañados con las guitarras de Jesse y la voz de Joy, que navegan entre la alegría, la determinación y la decepción. Otro debut que dignifica la tan desolada escena popera nacional, que deja de manifiesto que en México aún existe talento.
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