3 DE DICIEMBRE DE 2007 Diversas Palabras Francisco y su historia frente al Sida Él, como tantos jóvenes, tuvo miedo de enfrentarse a la realidad. Ahora estaría medicándose e incrementando su calidad de vida, pero falleció a causa de la llamada “pandemia del siglo”. El VIH no es sinónimo de muerte. Hazte la prueba.
Este sábado 1 de diciembre se celebró un año más de la lucha contra el VIH/Sida. Para muchos fue un día cualquiera. No implicó nada. Una salida común a un antro, una tarde de café, una noche de placer con o sin protección.
Un día en el que se bombardea de información —si bien nos va— o simplemente se omite el tema. Uno o dos días después nadie o muy pocos dan información. Un día sin ecos, sin historias, sin fin.
Pero esta fecha no pasa desapercibida, la recordé porque Francisco vino a mi mente, platicando con su prima, de regreso a casa después de un día por demás ajetreado, ya que incluía mi regreso de Guadalajara. Francisco salió a la conversación y la nostalgia ya no se alejó de nosotros.
La historia de Francisco se difumina con el tiempo, un día de septiembre de un año cercano pero sin precisarse correctamente, porque su historia es como la de tantas personas que pareciera no tener importancia, que se repite cambiando sólo de nombre. Murió a los 19 años de edad. Sí, 19 años. La causa: el Sida.
Francisco era homosexual, vivía en un lugar del Estado de México, sonreía ante la vida, siempre fue así, incluso ante la adversidad. Con su mirada tierna y vivaz, su piel morena y cuerpo delgado vivía, sin saberlo, con VIH.
Como muchos, alguna vez se hizo la prueba, pero jamás recogió sus resultados. Sentía que era preferible olvidarse un momento de una realidad que por falta de información y apoyo, creía fulminante si esa prueba determinaba que era portador.
Sí, tenía miedo, como muchos, como todos. El sentir vulnerabilidad asusta, hace que se quiera huir de la realidad.
Pero si Francisco lo hubiera sabido quizá se hubiera asustado, quizá no sabría cómo manejarlo.
Lo que ignoraba era todas las alternativas que tenía para seguir viviendo bien; instituciones que apoyan y brindan medicamentos y apoyo psicológico gratuitos —como el CENSIDA—, redes de personas que viven con VIH y hacen frente a la enfermedad y se apoyan mutuamente, instituciones que luchan contra la desinformación —Ave de México, Anodis—. Ignoró que estábamos nosotros, sus amigos y alguno que otro familiar que lo hubiéramos apoyado tanto que ahora, seguiría viviendo y no estaríamos con este hueco por su ausencia.
Nunca se está se solo.
Francisco era... ¡era genial! y por desgracia el maldito hubiera NO EXISTE.
Si él se hubiera hecho la prueba y recogido sus resultados, se estaría medicando y su vida estaría estable, seguiría sonriendo, seguiría creyendo, seguiría soñando... él era así.
Como muchos creyó que VIH era igual a muerte y ¡NO es así! Hoy hay alternativas e incluso la esperanza de que pronto exista una vacuna que erradique este mal al que todos y todas y estamos expuestos.
No seas una cifra más, una historia de tantas, una ausencia más.
* Anodis Ticker ::
Sólo para usuarios Telcel. Costo
por mensaje 3.5 pesos IVA incluido. Telcel no es responsable del contenido
ni de la publicidad. Aplica IVA 10% en ciudades fronterizas.
Atención
a Clientes: 01800 00 64235 o en soporte@micel.com. Responsable del servicio
Grupo Bakke.